Irak quiere una OPEP independiente y altos precios para el petróleo

La delegación iraquí a la cumbre de la OPEP, que se inicia el miércoles en Caracas, quiere que la organización logre evitar las presiones de Estados Unidos -país que es irreconciliable adversario de Bagdad- preservar lo ya adquirido e imponerla como contrapeso en la escena internacional.

23 de Septiembre de 2000 | 09:51 | AFP
BAGDAD.- Irak, que se aproxima a su nivel de producción de petróleo de antes de la crisis del Golfo en 1990, lucha por el mantenimiento de los elevados precios del crudo y se opone a un alza de las cuotas de la Organización de Países Exportadores (OPEP).

La delegación iraquí a la cumbre de la OPEP, que se inicia el miércoles en Caracas, quiere que la organización logre evitar las presiones de Estados Unidos -país que es irreconciliable adversario de Bagdad- preservar lo ya adquirido e imponerla como contrapeso en la escena internacional.

"Irak quiere una OPEP que una a los países miembros en la defensa de sus riquezas, y que rechace las tentativas de subordinar el mercado petroleo a los intereses de los grandes países industrializados", declaró a la AFP un alto dirigente del sector petrolero iraquí.

El presidente Saddam Hussein, que por razones de seguridad no ha salido de Irak desde 1990, estará representado en Caracas por una delegación de alto rango, en la que figuran los ministros del Petróleo, Amer Rachid y de Relaciones Exteriores, Mohamed Said al Sahhaf.

Sus directivas son claras: los países de la OPEP deben "liberarse de las presiones estadounidenses" para garantizar el éxito de la cumbre de Caracas, declaró Saddam Hussein al despedir el 11 de agosto al presidente venezolano Hugo Chávez, quien llegó a Bagdad para entregarle personalmente una invitación.

"Las grandes potencias van a buscar fortalecer su dominio sobre los países petroleros (...) pero nadie podrá perjudicar a los dueños del petróleo", advirtió Saddam Hussein en declaraciones publicadas por la prensa iraquí el 18 de septiembre.

Bagdad, que se opone al alza de la producción decidida el 10 de septiembre por la OPEP para frenar el aumento de los precios, ha insistido en advertir que habrá un "rápido deterioro" en caso de que los países consumidores vuelvan a reconstituir sus reservas.

Irak cuenta con las segundas reservas mundiales (112 millardos de barriles) después de las de Arabia Saudí.

Su producción actual es de cerca de tres millones de barriles diarios (mbd) de los cuales dos millones y medio son exportados desde diciembre de 1996 bajo estricto control internacional, en virtud de una derogación del embargo que le afecta, desde que invadió a Kuwait en agosto de 1990.

Bagdad, que no está sometida al régimen de cuotas de la OPEP desde 1990, y aumentó en agosto en 500.000 bd su producción, quiere llevar su capacidad de producción a 6 mbd, un proyecto que exige inversiones de 30 millardos de dólares y que no puede realizar a causa de las sanciones.

Su cuota OPEP en agosto 1990 era de 3,14 mbd.

La volatilidad de los precios del petróleo es un maná para Irak, en momentos en que intenta renovar sus infraestructuras, sobre todo la petrolera, afectada por las sanciones internacionales.

"La cumbre de Caracas ofrece la oportunidad de asegurar la unidad de la OPEP, su autonomía de decisión y su papel en el mercado internacional", declaró recientemente el ministro iraquí del Petróleo.

Irak fue uno de los fundadores de la OPEP en 1960 en Bagdad. En 1975, Saddam Hussein, quien era en ese entonces vicepresidente, participó en la primera cumbre de jefes de estado de la Organización.

Rachid, quien abogó por "una solidaridad con los países en vías de desarrollo y el fortalecimiento de las relaciones con los otros países productores de petróleo", dijo esperar de la cumbre de Caracas la definición "de una estrategia a largo plazo que tome en consideración los desafíos que afronta la OPEP, sobre todo las tasas elevadas impuestas en Occidente a los productos petroleros".
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