SANTIAGO.- El vocero de Gobierno, Ricardo Lagos Weber salió al paso de las críticas de la oposición sobre la postura que adoptó el Gobierno ante el anuncio de Argentina de elevar el precio de los combustibles en la frontera, y aseguró que no existió pasividad, sino que el Ejecutivo actuó con mesura y a la vez con firmeza.
"El Gobierno ha reaccionado con mesura pero con firmeza, y las relaciones internacionales no se hacen golpeando la mesa", dijo Lagos Weber al tiempo que calificó dicha medida como "discriminatoria y no apunta a la dirección correcta para la integración".
Asimismo, Lagos Weber indicó que respecto del tema del gas, las negociaciones con los argentinos pasan por asegurar el suministro en los hogares y ver qué impacto puede tener un alza en los precios.
En este contexto, el ministro aseguró que hay que esperar a qué términos se llegará con Argentina para determinar una regulación interna del precio del gas, como lo han solicitado algunos parlamentarios, tal como se hace con la luz y el agua.
"Primero veamos que va a ocurrir con Argentina, porque puede que esta discusión sea un poco precipitada (...) Si el alza de traer energía desde Argentina quedan dentro de un marco razonable, tal vez este tema no sea necesario abordarlo, porque no va a ser necesario alzar las tarifas a los consumidores finales", explicó el secretario de Estado.