Collahuasi produjo 535.000 toneladas en el 2009, lo que representó un 3,3 por ciento del cobre minado a nivel mundial.
El MercurioSANTIAGO.- El operador de la mina de cobre chilena Collahuasi declaró fuerza mayor en sus despachos debido a una protesta de contratistas que paralizó el enorme yacimiento, aunque prevé retomar faenas en las próximas 24 horas.
La portavoz de la Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi dijo que la operación permanecía detenida, luego de que se despejaran las vías de acceso y que realizaría una evaluación antes de reanudar los trabajos.
"Hemos declarado fuerza mayor para nuestros clientes y estamos estimando normalizar operaciones en las próximas 24 horas", dijo Bernardita Fernández, portavoz de la minera.
Collahuasi produjo 535.000 toneladas en el 2009, lo que representó un 3,3 por ciento del cobre minado a nivel mundial.
Sin embargo, los despachos en el puerto de la compañía continuaban con normalidad, mientras que un oficial del terminal, que prefirió no ser nombrado, dijo que la protesta no había afectado la operación y un buque se alistaba el miércoles para ser cargado.
La empresa es una asociación de las gigantes Xstrata y Anglo American junto a un consorcio japonés.
Por su parte, dirigentes del sindicato de nómina de Collahuasi no habían sido contactados la mañana del miércoles por la empresa para las evaluaciones.
"Nosotros apenas estamos volviendo a la normalidad pero no hemos tenido contacto con la compañía", dijo Manuel Muñoz, presidente del sindicato.
Protesta se traslada a Iquique
Los manifestantes, que demandan mejoras en sus condiciones de trabajo, dijeron que trasladarían la protesta a la ciudad de Iquique, a unos 185 kilómetros al noroeste de la mina.
El sindicalista Alejandro Allende, portavoz de los manifestantes, dijo que insistirían en la instalación de una mesa de diálogo para que sean atendidas sus demandas.
Collahuasi abandonó las conversaciones con los contratistas para poner fin a la protesta, ante la persistencia del bloqueo de vías y los acusó de retener ilegalmente al personal, que labora a más de 4.000 metros del altura en plena Cordillera de los Andes.
En la tarde del martes, los manifestantes liberaron los accesos a la mina para evitar un fuerte enfrentamiento con las fuerzas policiales.
No estaba claro si las partes podrían retomar las conversaciones para buscar salida a las demandas de los contratistas, que habían amenazado con radicalizar la protesta y propagar la crisis a otras mineras.