BRUSELAS.- La Comisión Europea (CE) presentó hoy, martes, una iniciativa que establece un conjunto de condiciones mínimas para evitar la explotación de los trabajadores de temporada dedicados principalmente a la recogida de la fruta.
La propuesta obligará a los Veintisiete a proteger a los temporeros asegurando que tienen mismos derechos que los trabajadores comunitarios (jornadas de trabajo, derecho de afiliación a sindicatos, acogida a la seguridad social, así como acceso a los mismos servicios y prestaciones).
La medida también incluye un permiso europeo de entrada igual para todos los países y que se obtengan con la presentación de un contrato o una propuesta firme de trabajo en la que se especifique el salario.
Bruselas limita a seis meses por año la duración del permiso de estancia que podrá pedirse para hasta tres años seguidos con una sola solicitud.
Cada Estado miembro tendrá, eso sí, derecho a establecer las cuotas de los inmigrantes que necesita.
Esa propuesta se inscribe dentro de la filosofía de la UE de fomentar la inmigración circular, esto es, que los inmigrantes de fuera de los Veintisiete trabajen de forma regular y legalizada en los Veintisiete para, una vez terminados sus servicios, regresar a sus países de origen.
Los empleadores agrícolas europeos, representados por la organización Geopa-Copa, han pedido reiteradamente que se eliminen los obstáculos a la circulación de temporeros, tanto a los originarios de un país de la UE como a los que proceden de países terceros.
Tanto las ONG como también algunos eurodiputados han reiterado sus denuncias a las condiciones de vida estos trabajadores inmigrantes, especialmente en Italia y España.
La CE no tiene datos sobre el total de temporeros que llegan cada año a la UE pero sí ha registrado que sólo España recibe a 24.833 trabajadores de temporada.