BRASILIA.- Se espera que la economía de Brasil crezca un 7,5% en el 2010, según un informe bimensual del Ministerio de Hacienda divulgado hoy.
El ministerio prevé que la inflación será de un 5,1 por ciento este año, añadió el documento.
De este modo, la economía brasileña se consolida este año como una de las de mayor expansión en la región, sumándose- como la principal del continente-, a otros crecimientos económicos altos esperados en Chile, Argentina y Perú, entre otros países.
Por otro lado, la tasa de desempleo abierto en Brasil cayó en septiembre a su mínimo en ocho años, mientras que el salario promedio de los trabajadores alcanzó su nivel más elevado desde 2002, anunció el gobierno hoy.
Según el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), el índice de desocupación de septiembre en las seis principales regiones metropolitanas del país fue del 6,2 por ciento el mes pasado, y es el más bajo desde marzo de 2002, además de representar una caída de 1,5 puntos porcentuales frente a la tasa registrada en el mismo mes del año pasado.
Por otra parte, el salario promedio de los trabajadores empleados alcanzó a 1.499 reales (unos 897 dólares) mensuales, el más elevado de los últimos ocho años.
El informe agrega que el contingente de desocupados en Sao Paulo, Río de Janeiro, Belo Horizonte, Salvador de Bahía, Recife y Porto Alegre totalizó en septiembre 1,5 millones de personas, lo que significó una caída del 17,7% frente al mismo mes del año pasado.
Por otra parte, la población ocupada totalizaba 22,3 millones de personas, lo que supuso un incremento del 3,5% frente a septiembre de 2009. De este total, 10,3 millones estaban empleados en el mercado laboral formal.
Las estadísticas del IBGE consideran como desocupados solamente a las personas que no obtuvieron ningún ingreso con trabajo en las cuatro semanas anteriores a la investigación y que en ese período buscaron empleo sin conseguirlo.
Los datos sobre desocupación excluyen a los que realizaron trabajos remunerados eventuales, a los subempleados y también a los que desistieron de buscar un puesto en el mercado laboral -el llamado "desempleo por desaliento".