ATENAS.- Grecia abordará con los inspectores de la "troika" formada por la Unión Europea, el FMI y el BCE la espinosa cuestión de la reforma laboral en el país, clave para lograr el segundo paquete de rescate internacional, informaron hoy medios locales.
El primer ministro, Lukas Papademos, espera concluir las cruciales negociaciones con los funcionarios del Fondo Moneterio Internacional (FMI), la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (BCE) a finales de esta semana, pero admitió que hay "difíciles cuestiones" por resolver.
Sindicatos, empleados y partidos políticos han mostrado ya su oposición a las sugerencias de los acreedores internacionales de que es necesario recortar el coste del empleo, bajando el salario mínimo y los sueldos del sector privado. Además, se insiste en que se deje sin vigor algunos acuerdos colectivos.
Los inspectores han presionado aún más al gobierno griego para que realice más recortes presupuestarios e implemente una serie de reformas de austeridad a largo plazo antes de dar luz verde al segundo paquete de ayuda por 130.000 millones de euros (US$ 165.000 millones) que el país necesita con urgencia.
También piden nuevos recortes de gastos en sectores como el ejército, el cuidado sanitario o la burocracia, despidos en el sector público, reformas fiscales, privatizaciones y la desregulación de profesiones protegidas.