LONDRES.- La producción manufacturera británica apenas creció en abril, ya que la desaceleración económica de la zona euro detuvo la demanda por bienes fabricados en Reino Unido, según indicó un sondeo realizado el martes que elevó los temores a una recesión más extensa y profunda.
La brusca desaceleración está alimentando un debate sobre las posibilidades de que el Banco de Inglaterra (BoE por su sigla en inglés) aplique más estímulos monetarios, luego de que las autoridades del banco central dejaran entrever que podrían no extender las compras de activos este mes, tras mejores datos económicos y una persistente inflación.
El débil índice de gerentes de compra (PMI por su sigla en inglés) del sector manufacturero elaborado por Markit/CIPS también presiona al Gobierno de conservadores y liberal demócratas, que enfrentan una economía en contracción y varios errores políticos camino a unas elecciones locales del jueves, consideradas una prueba de su respaldo popular.
El PMI manufacturero cayó a 50,5 % en abril desde una cifra de marzo revisada a la baja de 51,9 %. Al menos, el sector se situó apenas por sobre los 50 puntos que separan el crecimiento de la contracción.
"Los datos recientes nos dicen que la economía está débil y podría mantenerse así por algún tiempo", dijo Peter Dixon, economista de Commerzbank.
La lectura, la más baja desde diciembre, estuvo lejos de las previsiones de economistas de una caída a 51,1 y le dio algo de crédito a los polémicos datos oficiales que mostraron una contracción en Gran Bretaña a inicios del 2012, lo que implicó que el país nuevamente cayera en recesión.
Todas las miradas ahora están en el PMI del sector servicios, esperado para el jueves, que también se espera que muestre un freno.
"Si el PMI de servicios de abril también cae marcadamente y la crisis (de la zona euro) se intensifica en los próximos días, entonces el Comité de Política Monetaria podría decidir bien para añadir más estímulo en su reunión de la próxima semana", comentó el economista Michael Saunders de Citi.
Por el momento, la mayoría de los economistas no espera más relajamiento monetario.
El BoE y varios economistas han argumentado que las cifras oficiales subestiman la verdadera fortaleza de la economía, apuntando a señales más optimistas entregadas por los sondeos, incluyendo los PMI previos.
Para los otros trimestres, el ánimo es más sombrío. El presidente ejecutivo del banco británico Lloyds advirtió el martes de un camino "largo y difícil" para la recuperación económica en Gran Bretaña.
"Creemos que la economía estará razonablemente plana este año, pero será una recuperación larga y difícil", comentó Antonio Horta-Osorio. "Esperamos que se recupere para crecer en el 2013 y esperamos que el desempleo llegue a su techo cerca del 9 por ciento para inicios del próximo año", agregó.
La debilidad en el sector manufacturero se vio replicada en Irlanda, el pequeño vecino de Gran Bretaña, donde el crecimiento del sector se detuvo casi por completo en marzo, con una caída de la producción.
La fortuna económica mejoró al otro lado del mundo, con el PMI oficial de China que se elevó a un máximo de 13 meses en abril e indicó que la economía ha encontrado su rumbo y podría recuperarse desde su traspié del primer trimestre.
La economía británica no se ha recuperado completamente de la fuerte desaceleración generada por la crisis financiera del 2007-2009 y está estancada en lo que algunos economistas describen como una depresión.
Sin embargo, la producción manufacturera británica se expandió por quinto mes consecutivo durante abril, pese a registrar su ritmo más débil desde diciembre, en parte debido a la mayor caída en los nuevos pedidos de exportación desde mayo del 2009, dijo Markit.