Un simpatizante kirchnerista que viste la camiseta de Boca Juniors muestra una insignia de YPF junto a otra con las iniciales de la Presidenta trasandina, al celebrar la decisión del Congreso.
AFP
SANTIAGO.- Tal como se previó luego de la decisión anterior adoptada
por el Senado trasandino, la Cámara de Diputados de Argentina aprobó con aplastante mayoría la expropiación de la petrolera YPF propuesta por el Gobierno de la Presidenta Cristina Fernández.
La determinación recibió el asentimiento con 208 votos a favor, 32 en contra y 5 abstenciones. El debate se extendió durante unas 11 horas.
En la Cámara Baja, la Unión Cívica Radical (UCR) oficialmente respaldó la expropiación, pero varios parlamentarios de esa tienda abandonaron la sala y uno de ellos, Lucio Aspiazu, votó en contra.
El PRO (liberal), en tanto, rechazó en bloque la iniciativa.
Apoyo de partidarios
La decisión parlamentaria fue seguida fuera de la sede del Congreso en Buenos Aires por varios centenares de partidarios del kirchnerismo, quienes realizaron una vigilia que duró varias horas.
De esta manera, la polémica determinación de la Presidenta Fernández recibió sanción legal, gracias al apoyo de su propio partido y de gran parte de la oposición.
Durante el largo debate, las acciones de YPF cerraron a la baja en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Descendieron 1,28% mientras los mercados daban prácticamente por un hecho la expropiación del 51% de la petrolera y la nacionalización de YPF Gas.
La decisión sigue generando reacciones negativas en Europa. En España, donde tiene su sede la firma Repsol, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, recalcó que cualquier posibilidad de cerrar un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur es preciso que todos los países del bloque sudamericano respeten "el derecho de propiedad, la libertad de empresa y la negociación en términos de igualdad".
La ratificación de la medida sobre Repsol-YPF ocurrió mientras en Bolivia se registraba otro contencioso entre un Estado latinoamericano y una empresa hispana. El martes, el Gobierno del Presidente Evo Morales
decidió expropiar las acciones de la empresa Red Eléctrica Española (REE) en su filial Transportadora de Electricidad (TDE), las que pasaron a la fiscal Empresa Nacional de Electricidad (Ende) basada en Cochabamba.
La acción fue mal recibida en Estados Unidos y la UE. El vocero del Departamento de Estado, Mark Toner, reconoció la "preocupación" de la Casa Blanca y recalcó que el hecho "desalienta el clima de inversiones en Bolivia, tal como en Argentina y en cualquier lugar".