MADRID.- El ministro español de Economía, Luis de Guindos, afirmó hoy que España está haciendo lo que Alemania hizo hace diez años, con reformas económicas para mejorar el mercado laboral, la competitividad y los problemas financieros.
De Guindos subrayó lo que considera los puntos fuertes de la economía española: la competitividad y la sostenibilidad, bases para generar crecimiento y para que España gane cuota de mercado internacional.
Durante la inauguración de un encuentro hispano-alemán de empresarios, el ministro de Economía también expuso las principales reformas que aprobó el Gobierno de Mariano Rajoy, especialmente la laboral y la financiera y afirmó que esta agenda reformista del Ejecutivo continuará.
Se impulsará la ley de unidad de mercado, se ahondará en la liberalización de los servicios profesionales y se promocionarán fuentes alternativas de financiación para las pequeñas y medianas empresas.
Además, anunció que el ministro de Industria, José Manuel Soria, detallará hoy la reforma del sector energético.
De Guindos se refirió a la crisis que atraviesa la economía española, con crecimiento muy reducido y un comportamiento del mercado laboral que ha sido "el peor de los países industrializados".
Lo achacó a los desequilibrios de la economía española y al endeudamiento del sector privado y una "burbuja inmobiliaria" que ha sido de las más elevadas de los países de la OCDE.
Al respecto, dijo que el endeudamiento privado creció de forma importante entre 2003 y 2007, aunque desde entonces se ha reducido y si se mantiene ese ritmo de decrecimiento se situará a niveles similares al resto de Europa.
Entre los aspectos más positivos de la economía citó el superávit comercial que España tiene con la zona euro y ha destacado que se ha reducido el déficit con Alemania, debido especialmente a la evolución de las exportaciones, que han crecido un 70 % desde 2001.
Esta evolución, explicó, responde a que los costes laborales unitarios se han moderado notablemente, un 12 % desde 2009, aunque señaló que uno de los retos del Gobierno es conseguir que ese comportamiento no se produzca a costa de destruir empleo sino a través de la flexibilidad en las empresas.
También se refirió a la reducción de las necesidades de financiación, circunstancia que se empezó a corregir desde 2007 y que podría desembocar en un superávit de la cuenta corriente de la balanza de pagos para 2013.
Además, afirmó que la economía española es sostenible porque tiene capacidad de crecer a medio y largo plazo y se están "reconduciendo" las finanzas públicas.
En este sentido, señaló que el ratio deuda PIB está 10 ó 12 puntos por debajo de la media comunitaria, e incluso por debajo de la situación alemana y que en 2013 se alcanzará una "situación equilibrada".