Directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde.
Reuters (Archivo).WASHINGTON.- La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, advirtió hoy de que las "incertidumbres" que genera sobre todo Europa, pero también Estados Unidos, están "debilitando" el crecimiento global, que será revisado una vez más a la baja en el próximo informe del organismo.
"Seguimos proyectando una recuperación gradual, pero el crecimiento global será probablemente algo más débil de lo que habíamos anticipado incluso en julio", dijo Lagarde en un discurso ante el Insituto Peterson en Washington.
La jefa del FMI se refería a la publicación del 9 de octubre durante su reunión anual en Tokio de la última edición de las "Perspectivas de la Economía Global".
Ya en la actualización realizada en julio del informe, el FMI había rebajado su pronóstico de crecimiento en 0,1 puntos porcentuales hasta el 3,5% para este año, mientras que para 2013 recortó 0,2 puntos porcentuales hasta el 3,9%.
En su alocución en el Instituto Peterson, una de las más importantes antes de su viaje a Tokio, Lagarde calificó como principal responsable de este deterioro las "incertidumbres" sobre si los responsables políticos "pueden y van a cumplir sus promesas", y advirtió de que "esas promesas deben ser cumplidas" para lograr un "giro decisivo" de la crisis.
"Esta vez, necesitamos una recuperación sostenida, no un rebote, si esta vez va a ser diferente, necesitamos certeza, no incertidumbre. Necesitamos que los políticos tomen de verdad acciones. Necesitamos que cumplan", insistió.
En este sentido, es la Europa que ha hecho muchas promesas de reforma pero que no las ha implementado aún la que más "acciones urgentes" requiere, seguida, dijo Lagarde, de un Estados Unidos que debe dejar de lado su batalla electoral para lograr un acuerdo que impida un nuevo "abismo fiscal", puntualizó.
Lagarde volvió a reclamarle a Europa una "unión bancaria fuerte y efectiva" que debería ser iniciada "lo antes posible", a la par que exigió la "implementación" del cortafuegos europeo, del plan "acordado" de unión fiscal y, a nivel de países, de "los programas esenciales para el crecimiento, el empleo y la competitividad".
Estos puntos son "extremadamente difíciles", reconoció. Pero "no hay alternativa a las reformas estructurales y al ajuste fiscal necesario para regresar al camino correcto", alertó.
A Estados Unidos entretanto, le reclamó un aumento del techo de la deuda pese a que éste sea un controvertido tema electoral.
"Todos reconocemos que los calendarios políticos impactan en la aplicación de las decisiones clave (...) pero la actual incertidumbre supone una amenaza grave para Estados Unidos y, por ser ésta la mayor economía del país, también para la economía global", recordó.
"Todos esperamos que surja pronto una claridad política y, con ella, acciones para evitar el abismo fiscal, así como un plan concreto para ir reduciendo gradualmente la deuda a medio plazo", agregó.