El presidente Barack Obama, en una granja eólica en Haverhill, Iowa.
ReutersBEIJING.- Una compañía de propiedad china ha presentado una demanda contra el Presidente estadounidense, Barack Obama, por su decisión de bloquear una compra de la firma en suelo estadounidense alegando motivos de seguridad militar.
De acuerdo informó hoy la agencia oficial "Xinhua", la demanda fue presentada por Ralls Corporation, filial en Estados Unidos de la corporación china Sany, ante el Tribunal de Distrito de Washington, y en ella se alega que el Mandatario estadounidense ha ido más allá de sus derechos constitucionales y no presentó evidencias.
Obama bloqueó la semana pasada la compra de cuatro granjas eólicas en Oregón (noroeste de EE.UU.) por parte de Ralls, alegando que la operación planteaba una amenaza potencial para la seguridad nacional, al estar las plantas cerca de una base naval estadounidense.
Es la primera vez en 22 años que un presidente de EE.UU. aplica de esta manera la Ley de Seguridad en Defensa, que otorga al mandatario el poder de bloquear operaciones de empresas extranjeras.
En la demanda de Ralls, la firma tacha a Obama de actuar de forma "ilegítima y no autorizada", sin dar "una evidencia o explicación razonada" de por qué toma esta decisión.
Responsables de la compañía se quejaron con anterioridad de que las granjas eólicas presuntamente "amenazantes" para la base naval estadounidense ya antes eran de propiedad extranjera (Ralls las adquirió a la griega Terna) pero entonces Washington no vio ningún problema.
Además, Ralls defiende que ni Obama ni el Comité de Inversión Extranjera en EEUU dieron a la firma el suficiente tiempo para defender sus operaciones antes de decidir su bloqueo.
Ya el pasado fin de semana, el responsable legal de Sany (la mayor fabricante china de maquinaria) acusó al mandatario estadounidense de tomar esa medida para ganar votos en las elecciones presidenciales de noviembre.
Según la agencia Xinhua, la decisión del jefe de Estado se produce en el curso de una campaña electoral estadounidense en la que el Partido Republicano ha utilizado como uno de sus principales argumentos contra el actual presidente su falta de firmeza frente al creciente poderío económico de China.
La anterior firma en recibir una sanción como la aplicada por Obama fue en 1990, a otra empresa china, durante la administración del entonces presidente George H.W. Bush.