BRUSELAS.- Grecia deberá permanecer por el momento bajo la supervisión directa de sus acreedores internacionales, aseguró hoy en Bruselas el jefe de la "troika" compuesta por el Banco Central Europeo (BCE), la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI), Horst Reichenbach.
La autoridad señaló que es posible que esto ocurra "otros dos años" y se mostró poco confiado en los bancos del país heleno.
"Una de mis mayores frustraciones es que no fuera posible ayudar a la economía real y en parte también a las pequeñas y medianas empresas para salir de sus problemas de crédito (...) Creo que en Grecia seguirá habiendo un fracaso del sector financiero".
Un día antes de que la canciller alemana, Angela Merkel, visite Atenas, Reichenbach mostró su apoyo al gobierno de Antonis Samaras. "El nuevo gobierno se decidió a emplear de lo mejor manera posible la oferta de ayuda (de la troika)", aseguró.
El jefe de la "troika" también alabó los avances en el intento griego de perseguir la evasión fiscal entre los particulares.
El año pasado, el Estado griego recuperó 946 millones de euros. Sin embargo, Reichenbach cree que debido al retraso provocado por las nuevas elecciones, será difícil conseguir el objetivo de recuperar 2.000 millones de euros.