SANTIAGO.- Según el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac), en un año, más de 2 millones de consumidores adquieren productos o servicios a través de internet, superando los US $400 millones por ventas al año. Pero el explosivo aumento de ventas online, llevó el año pasado a que más de 7 mil personas realizaran reclamos por el mal uso de este canal a la hora de comprar.
Dicha cifra parece quedarse corta para el presente año, puesto que sólo entre enero y marzo se recibieron cerca de 4 mil reclamos, con lo que se proyecta que las quejas incluso puedan duplicarse respecto del año pasado, hasta llegar a los 14 mil casos.
El domingo pasado, Rocío compró una bicicleta de paseo a través del portal de Paris. Al pagar a través de su tarjeta de crédito no tuvo problema, pero cuando le llegó su boleta electrónica, se percató que la compra estaba mala.
"Cuando me llegó el correo, me fije que en la descripción del producto decía 'Bicicleta de paseo púrpura A28' lo que me llamó la atención porque la mía era 26. Llamé por teléfono porque pensé que me había equivocado, pero en el callcenter me dijeron que efectivamente no tenían stock y que me iba a llegar una de aro 28".
Ante esto, la afectada intentó cancelar la compra. Pero luego de fallidos intentos de correos, 'twitteos' y llamados sin contestar, la operación no se pudo cancelar. A través de la cuenta oficial de Twitter de la empresa, le aseguraron que la iban a contactar, sin embargo, nunca llamaron.
"El domingo, llegué a mi casa y me encontré con que el despacho de Paris me había dejado la bicicleta, sin ni siquiera mi firma para la recepción. El caso ya está en el Sernac y estoy a la espera de que la empresa responda por una compra que yo no hice", agrega Rocío.
Carla también tuvo problemas con su pedido. "Compré un helicóptero a control remoto a través de la página del supermercado Lider y no llegó en la fecha que acordé. Cuando llamé al call center me dijeron que no estaba en stock y que 'no era problema de Walmart sino que era de Lider' –pese a que son lo mismo– y que se demorarían 15 días hábiles en devolverme el dinero", comenta.
Luego de un mes, "me mandaron un mail diciéndome que recién estaba lista mi nota de crédito para la devolución, pero cuando me devolvieron el dinero era menos de lo que había pagado. Cuando reclamé otra vez, me dijeron que los gastos de envío que se me cobraron cuando hice la transacción por internet no se devolvían, pese a que yo nunca recibí nada", agrega Carla.
También en sitios internacionales
En marzo de este año, Víctor compró en Amazon.com. "Fueron alrededor de US$ 300 en películas y libros. El pedido se pidió que fuera dirigido a Utah, llegó a su destino, pero allá no supe más del asunto", comenta.
"El 30 de marzo desde UPS de Park City, Utah, se mandó el pedido, pero sin orden de seguimiento, por lo cual nunca supe en qué parte estaba lo encargado. Tras 3 meses de espera, hablé con Aduana, UPS Chile y UTAH e incluso con Correos de Chile y como no había orden de seguimiento, nadie me podía ayudar", explica Víctor.
Pese a esto, la situación terminó de otra forma ya que el sitio "no era chileno. Luego de la espera, le envié un correo electrónico a Amazon y ellos, muy amables, me devolvieron el dinero a la cuenta de la que salió el pago del pedido".
"Amazon es un sitio serio de compras a nivel mundial. Ellos garantizaron que en un futuro vuelva a comprar a su página y eso se agradece", agrega.