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Inversionistas de Wall Street aprovechan de tomar vino y jugar Monopoly mientras pasaba "Sandy"

Los máximos ejecutivos de importantes firmas de inversión debieron recurrir a toda su creatividad para enfrentar el cierre de la mayor plaza bursátil de EE.UU.

31 de Octubre de 2012 | 16:06 | Bloomberg
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AFP

NUEVA YORK.- Los inversionistas de Wall Street debieron recurrir a toda su creatividad para aprovechar el tiempo disponible durante el paso del huracán "Sandy" por la costa este de Estados Unidos y que mantuvo cerrada la mayor plaza bursátil del país por cuestiones climáticas durante dos días consecutivos, por primera vez desde 1888.


"Tuve que ir a la bodega y buscar una buena botella de vino y beberla antes de que se arruinara", escribió en un correo electrónico Murry Stegelmann, de 50 años, fundador de la firma de gestión de inversiones Kilimanjaro Advisors LLC, luego de que se le cortara la luz a las 18 horas del 29 de octubre en Darien, Connecticut.


La botella que eligió, un Chateaux Margaux 2005, recibió una calificación de 98 puntos del crítico de vinos Robert Parker y está a la venta en Westchester Wine Warehouse a US$ 999. "Sobresaliente", dijo Stegelmann.


El profesional empezó el día con un té verde en Starbucks, hablando con los vecinos sobre el futuro de los New York Yankees y trasladando botes a la playa de estacionamiento de la Escuela Secundaria Middlesex de Darien.


Aunque Stegelmann no logró llegar a su trabajo, por lo menos, dos máximos responsables ejecutivos de bancos de Wall Street trabajaron desde su sede central durante una tormenta que causó la muerte de 18 personas en la gran manzana, desató un incendio que arrasó 111 viviendas en Queens, inundó los túneles del mayor sistema de tránsito de los EE.UU. y dejó a 750.000 clientes sin electricidad.


En tanto, el máximo responsable de Morgan Stanley, James Gorman, caminó casi cinco kilómetros para trasladarse desde su oficina en Times Square a su casa de Manhattan.


Wilson Ervin: "Olas enormes en el Río Hudson"


El asesor del máximo responsable ejecutivo de Credit Suisse Group AG, Brady Dougan, y ex director de riesgos del banco con sede central en Zurich, Wilson Ervin, comenzó su semana de trabajo a las 9 de la mañana en el río Hudson, al norte de Battery Park City, viendo cómo las condiciones meteorológicas empeoraban junto a sus dos hijas.


"El Hudson tenía unas olas enormes y parecía un película de surfistas que transcurriera en Hawai", relató en una entrevista. "Pero a las chicas les pareció genial", agregó.


Ervin, de 52 años, vestido con pantalones negros impermeables, fue a la oficina del banco ubicado en Madison Avenue para trabajar en las evaluaciones de los directores gerentes y la regulación financiera. Almorzó Raisin Bran, café y un plátano comprados en el 7-Eleven de la planta baja, explicó.


El impacto de la tormenta fue menos violento en Greenwich, Connecticut, donde un gestor de fondos de cobertura de 41 años jugó al Monopoly con su familia desde el mediodía hasta las 21:30 el día de la tormenta, dijo el inversionista, sin dar su nombre por motivos de política empresaria.


A sus hijos mellizos de 10 años y su hija de 6 no les gusta jugar con él porque se niega a negociar propiedades y juega a ganar, explicó.


Finalmente, los derrotó después de poner un hotel en Park Place.