Las calas están entre las flores más caras, según su precio por vara individual.
El Mercurio (Archivo)SANTIAGO.- El 1 de noviembre —el Día de Todos los Santos— es una de las épocas en las que más se venden flores durante el año. Esta fecha, según el Ministerio de Agricultura, “está dentro de las tres primeras fechas en las que se venden más flores, junto con el día de la madre y el día de los enamorados”.
Según el ministerio, las ventas de estas tres fechas están del orden del 30% anual por igual, lo que no muestran diferencia en el consumo nacional.
“Cada uno de estos eventos (1 de noviembre, día de la madre y san Valentín) es especial en su forma para los productores y comercializadores de flores, ya que claramente se venden especies distintas flores según la efeméride”, comenta Luis Mayol, ministro de Agricultura. Explica que “el Día de la Madre es más variado, mientras el Día de los Enamorados casi toda las ventas están enfocadas en la rosa roja, que es la flor reina de ese día. En cuanto al Día de Todos los Santos, es un día muy especial en las ventas ya que muchísimas personas visitan los cementerios y llevan diversos tipos de flores a sus difuntos”.
Tomás Schmidt, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Flores de Chile (Apef), comenta que para el productor y el comercializador de flores, “el Día de Todos los Santos es una de las fechas que tradicionalmente concentran las mayores ventas en el año”.
Sin embargo, la importancia relativa de esta fecha en la actualidad –que hoy corresponde al 30% de las ventas– es menor que hace 20 años cuando alcanzaba 60% de las ventas. “Este fenómeno es por el cambio de hábito de los chilenos en la intención de compra: de flores para cementerio a flores para regalar y decorar, apartando de paso el estigma que tenían antes como ‘productos para los muertos’”, comenta Schmidt.
Schmidt ejemplifica que “una florería en la pérgola de Santiago puede vender normalmente a público unos $100.000 diarios, pero en la temporada de Todos los Santos –desde 4 días previos al 1 de noviembre– vende fácilmente $3 millones”. Según explica, “esto no es equiparable con lo que sucede en el mercado mayorista, donde los claveles pueden aumentar en 100% el volumen de venta, mientras que las demás flores aumentan entre un 20 a 40%”.
La flor más cara
Según los precios registrados por la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias del Ministerio de Agricultura (Odepa), el año pasado para esta fecha, las especies que más subían sus precios en el terminal de flores de Santiago eran las aster, altroemería, siempreviva, lisianthus, statice, delphinium, lilium, zantedeschia, rosa, girasol, reina luisa y leucadendro.
Si se analiza el valor individual por vara, para esta fecha la especie más cara son las calas de primera calidad y las proteas, las que tienen valores de $2.000 y $1.600 por vara respectivamente.
El clavel, la flor más vendida
La especie más económica para esta fecha es el clavel, registrando un valor de $64 por vara durante 2011. “Este año, sin embargo, se espera que los claveles tengan un precio bastante mayor debido a la sequía registrada en los centros productivos, sumado al ataque de la bacteria Erwinia chrysanthemi que afectó a muchos huertos”, comenta el ministro Mayol.
Según la Apef, la importancia de cada fecha depende del tipo de flor que se produzca. Por ejemplo, para el caso específico del Día de Todos los Santos, las flores más importantes son los claveles y crisantemos, entre otras, las que son producidas generalmente por agricultores tradicionales.
En años normales, “una vara de clavel costaba $40 en promedio y para la temporada de Todos los Santos podía llegar a costar hasta $120, pero este año los productores de clavel –la especie más cultivada en Chile– han tenido que enfrentar problemas como la falta de mano de obra y de agua para regar, lo cual ha reducido su oferta, aumentando significativamente sus precios al punto de incrementar las importaciones históricas de esta especie”, aclara Schmidt.
“En esta fecha, se estima que el 60% de los claveles son nacionales y un 40% importados, en circunstancias que antes el 80% de los claveles eran nacionales y los importados aportaban solamente el 20%”, agrega.