Trabajadores construyen un muro en el área financiera Pudong Lujiazui, en Shanghai.
ReutersLONDRES.- Estados Unidos y China, las tradicionales fuentes gemelas de crecimiento, están plantando semillas para sacar a la economía mundial de su desaceleración de mediados de año.
Entre los brotes que indican una expansión mayor: una demanda más fuerte de viviendas y más contratación en los Estados Unidos y una producción fabril y ventas minoristas que se aceleran en China. Los dos países, responsables de un tercio de la economía mundial, están generando firmeza a nivel internacional mientras que Europa y Japón están estancados.
"Tanto China como los Estados Unidos están mejorando, lo cual es una gran noticia", dijo en una entrevista telefónica Jim O'Neill, presidente de Goldman Sachs Asset Management. "Si pudiéramos fingir que Europa y Japón no existen, el mundo estaría bien".
La resistencia del rebote podría depender de que las autoridades puedan o no disipar la nube de duda que rodea a la política. Los legisladores estadounidenses debaten en este momento cómo reducir US$ 607.000 millones en aumentos fiscales automáticos y recortes en el gasto para fin de año, en tanto un cambio de liderazgo en un decenio en China podría generar dudas acerca de su rumbo. En el resto, la lucha contra la crisis en Europa sigue siendo errática y Japón enfrenta sus propios dilemas fiscales y políticos.
"La incertidumbre política está afectando la confianza empresarial, atrasando el gasto en capital, sobre todo en los Estados Unidos", dijo Tim Drayson, economista global de Legal General Investment Management de Londres y ex funcionario de Hacienda del Reino Unido. "El potencial, si pueden resolverse algunas de estas cuestiones, es una liberación de la demanda reprimida".
Sondeo optimista
La confianza en la perspectiva económica fue destacada por un sondeo de administradores de fondos que Bank of America Merrill Lynch publicó el 13 de noviembre. Las expectativas de crecimiento global fueron las más optimistas desde febrero de 2011 y la perspectiva para la economía de China alcanzó un máximo en tres años.
Por primera vez en siete meses, una mayoría dijo que las ganancias mejorarán en vez de deteriorarse. Más inversores dijeron que las empresas deben usar el efectivo ocioso para crecer e incrementar el gasto de capital en vez de recomponer los balances generales o rescatar acciones. Un 37% de los expertos en asignación de activos dijo que tenía una posición sobreponderada en los títulos globales de mercados emergentes, en comparación con 32% el mes pasado.
Estrategas de Aviva Investors Global Services Ltd. dijeron ayer que las políticas monetarias más expansivas los llevan a asignar un 65% de probabilidades a que la economía mundial disfrutará de "tiempos mejores" en los próximos seis meses con sólo una chance de 20% de que el crecimiento se frene.
Se generalizan sorpresas
En un signo de que la economía mundial está saliendo de su etapa difícil más rápido de lo que anticiparon los economistas, las evaluaciones de Citigroup Inc. para establecer si los datos entrantes superan o no alcanzan los pronósticos, muestran que los indicadores de Estados Unidos y China están resultando cada vez más fuertes de lo esperado. El llamado índice de sorpresas económicas correspondiente a Estados Unidos se ubica en 57, por encima de un mínimo en 2012 de menos 65,30 en julio, en tanto el de China subió hasta 27,30 desde menos 87,80 en mayo.
Detrás de este giro ascendente se hallan la continuación del estímulo por parte de los diseñadores de la política monetaria y una posible recuperación del crecimiento industrial luego de una caída en la producción fabril de 2,6% en los tres meses previos a septiembre, dijo David Hensley, director de coordinación económica global en JPMorgan Chase Co. en Nueva York. Los registros de pedidos y los inventarios sugieren que la caída podría estar empezando a revertirse.
"Nos sentimos muy confiados"
"Nos sentimos muy confiados en cuanto a los signos de estabilización", dijo Hensley en una entrevista telefónica. "Esperamos cierta aceleración moderada y estamos viendo signos al respecto aunque no una confirmación total".
En los Estados Unidos, el gasto en consumo, la parte más grande de la economía, y un mercado inmobiliario que mejora están encabezando la expansión en medio de una confianza en alza, mejores perspectivas de empleo y finanzas más saludables en los hogares. El rebote tiene lugar en momentos en que la Reserva Federal (la Fed, el central estadounidense) emprende su tercera ronda de flexibilización cuantitativa.
En China, la economía está creciendo a una tasa más cercana a 8% después de una desaceleración que se prolongó durante siete trimestres, pese a que la flexibilización monetaria está suspendida desde julio.
La producción fabril y las ventas minoristas superaron los pronósticos en octubre y las exportaciones crecieron hasta su nivel más alto desde mayo. La estimación media de los analistas consultados por Bloomberg News apunta a una aceleración del crecimiento del producto interno bruto hasta 7,7% este trimestre y 7,9% en los tres meses siguientes.
"Somos moderadamente alcistas y tenemos un optimismo cauto con respecto a China", dijo el 12 de noviembre John McCormick, presidente para Asia-Pacífico de Royal Bank of Scotland Group Plc, en "On the Move Asia" con Rishaad Salamat por Bloomberg Television, prediciendo un crecimiento "seguramente" superior a 7,5% y quizás a más del 8%.
Una verdadera reactivación global tal vez no sea posible hasta que se disipe la incertidumbre política, dijo Mohamed El-Erian, máximo responsable ejecutivo de Pacific Investment Management Co, para quien la expansión mundial seguirá siendo "más bien floja" en todo el mundo.
"La economía global podría volcarse hacia un equilibrio mucho mejor si una cooperación política adecuada en Europa y los Estados Unidos produjera utilizaciones activas de todo el efectivo sobrante que está parado en los márgenes", dijo El-Erian en Newport Beach, California.