BRUSELAS.- Los ministros de Finanzas de los 27 miembros de la Unión Europea (UE) siguen sin ponerse de acuerdo hoy sobre la prevista supervisión única bancaria que debe comenzar a funcionar en 2013, si bien algunas fuentes destacan que se han hecho avances.
Mientras que algunos países, como Alemania, quieren que las cajas de ahorro y las entidades pequeñas sigan bajo supervisión de cada nación, otros, como Francia, se oponen a hacer excepciones. "Francia quiere un organismo que controle a todos los bancos", dijo el representante galo, Pierre Moscovici, al inicio de las deliberaciones.
Eso incluiría a los 6.000 bancos de la zona euro. La ministra de Finanzas austriaca, Maria Fekter, destacó: "Tenemos que encontrar un modelo mixto".
También el comisario de Mercado Interior, Michel Barnier, se mostró prudente. "Tengo la esperanza de que hoy daremos importantes pasos".
Según el calendario, la base legal para la nueva supervisión bancaria tiene que estar terminada hasta fin de año. El ministro sueco, Anders Borg, fue optimista y destacó que "hay mucho tiempo" aún hasta Navidad.
El supervisor bancario estará integrado en el Banco Central Europeo (BCE). Una de las cosas que aún no están claras es cómo se separarán sus funciones de las de política monetaria y el marco legal sobre el que trabajarán los inspectores. Los países que no forman parte del euro, en particular Reino Unido, reclaman tener el mismo poder de decisión que los miembros de la Eurozona.
De manera paralela, seguramente se hablará en el encuentro sobre quién sucederá al primer ministro luxemburgués Jean-Claude Juncker, al frente del Eurogrupo.
Juncker confirmó el lunes que dejará pronto el cargo. El funcionario recibió en julio un nuevo mandato, pero ya entonces dijo que permanecerá hasta fin de año o principios del próximo. El primer ministro y ministro de Finanzas dirige el Eurogrupo desde 2005.
Moscovici opinó al respecto que "es difícil imaginarse a un sucesor". El proceso de elección comenzará en las próximas semanas. Se cree poco probable que Alemania y Francia lleguen a un acuerdo para apoyar a uno de sus ministros, es decir Moscovici o el titular de Finanzas germano, Wolfgang Schäuble. Por ello es posible que vuelva a ser un candidato de un país más pequeño, aunque en este caso no tendría la misma influencia que si proviene de la primera o segunda economía de la Eurozona.