SANTIAGO.- Una nueva etapa se abrió en la investigación que realiza el Servicio de Impuestos Internos (SII) por operaciones efectuadas por varias sociedades vinculadas con la familia Ossandón Larraín, en particular Real State Golden Investment (RSGI).
De acuerdo a lo publicado hoy en El Mercurio (acceso con registro) fuentes ligadas al caso señalaron que los abogados de esta última firma reclamaron ante el Tribunal Tributario Regional Santiago Centro una liquidación realizada hace algunos días por el SII por cerca de US$ 220 millones (monto que incluye el capital más intereses y multas).
Esta cifra corresponde a la diferencia en pago de impuestos que debería haber realizado RSGI por transacciones realizadas hace un par de años, respecto de lo que efectivamente canceló al fisco.
Por estar bajo el antiguo sistema -los nuevos Tribunales Tributarios comienzan a aplicarse en la capital desde el próximo año-, el director regional del SII de dicha zona, Bernardo Seaman, será quien resuelva la reclamación, la que, dependiendo del resultado de este juicio, podría llegar a la Corte de Apelaciones e incluso hasta la Corte Suprema.
Así, precisan las mismas fuentes, no se descarta que un caso como éste pueda demorar, por ejemplo, más de cinco años, lo que podría aumentar la cifra final a desembolsar por RSGI -ya que los intereses suben 18% real cada año que el contribuyente no paga la liquidación- de no acogerse la apelación en cualquiera de las instancias antes mencionadas.
En paralelo, el SII está recopilando antecedentes para definir si hubo alguna acción para evadir impuestos, lo que puede concluir en una demanda o querella por parte del organismo fiscal. Consultado al respecto, en el SII señalaron que el secreto tributario que afecta a este caso les impide entregar detalles o referirse sobre la liquidación a la sociedad ligada a los Ossandón Larraín.
Historia del caso
La orden del SII surge de un proceso penal que enfrenta a los hermanos Manuel y Bernardo Ossandón Larraín. En septiembre de 2011, Manuel Ossandón presentó, junto con su esposa, Sara Bustamante -a través de la sociedad que tienen en conjunto, DM- una querella en contra de su Bernardo Ossandón Larraín, por los delitos de falsificación, apropiación indebida, estafa y uso malicioso de instrumento público falsificado.
"Los hechos por los cuales está obligando al pago de impuestos a los representantes de RSGI se basan y son casi idénticos que los hechos materiales de nuestra querella", dice Sergio Contreras, abogado penalista que representa a Manuel Ossandón.
En el citado documento, Manuel Ossandón Larraín plantea que junto a sus hermanos Bernardo, Gabriel, María Soledad y María Teresa heredaron cerca de US$ 1.000 millones de su abuelo Bernardo Larraín Vial, quien fue dueño de lo que hoy es el Golf Lomas de La Dehesa y otros terrenos que sumaban más de 1.500 hectáreas en la actual comuna de Lo Barnechea. Cuando en 2004 Manuel se fue a estudiar a Estados Unidos, le dejó un mandato a su hermano Bernardo para que gestionara su patrimonio personal, que, estima, ascendía a US$ 200 millones.
En ese período, Bernardo Ossandón, junto al abogado Rodrigo Ruiz-Tagle, realizó cambios a la estructura societaria de la familia. Entre ellas, traspasó los recursos a la firma RSGI, que fue constituida en Panamá, tiene inversiones en Chile, y es espejo de la firma Fundación Educacional BLV, ubicada en las Islas Vírgenes Británicas.
En esta última empresa, aclaran fuentes ligadas al proceso, se habría fijado un estatuto que despoja a Manuel Ossandón, junto con su esposa e hijos, de la administración de la fortuna familiar.
De dichas reestructuraciones societarias, y de las transacciones que realizó RSGI posteriormente, se desprende la liquidación de impuestos que ordenó el SII.