LONDRES.- El Reino Unido conocerá mañana si su economía se contrajo nuevamente en el último trimestre de 2012, tras un breve periodo de crecimiento en julio-septiembre, entre temores de que el país puede encaminarse a su tercera recesión en cuatro años.
La Oficina Nacional de Estadísticas (ONS) dará a conocer el viernes sus datos preliminares del Producto Interior Bruto (PIB) para los meses de octubre a diciembre, mientras los analistas ya pronostican una caída de al menos un 0,1% en ese periodo.
Si se confirmara tal retroceso, el Reino Unido, que salió de su segunda recesión desde 2008 en el tercer trimestre del año pasado, podría afrontar un nuevo periodo recesivo, definido por dos trimestres consecutivos de contracción económica.
Se necesitaría que la economía británica volviera a caer en los tres primeros meses de 2013, lo que los expertos consideran más que probable debido a los pobres indicadores de productividad y al mal tiempo que azota el país.
Si se suman dos nuevos trimestres de contracción -el último de 2012 y el primero de 2013- el Reino Unido entraría en su tercera recesión desde la crisis crediticia de 2008.
Tras un periodo recesivo de varios meses entre 2008 y 2009, hubo otro entre finales de 2011 y la primera mitad de 2012.
Aunque todavía es pronto para saber si se cumplirán los pronósticos, los principales sectores económicos siguen dañados, especialmente el de servicios, que contribuye un 75% al PIB.
Tanto es así que el Fondo Monetario Internacional (FMI) recomendó al Gobierno británico que en el próximo presupuesto, que se presentará en marzo, ralentice los recortes e incluya medidas para fomentar el crecimiento.
Si no se consolida este año una recuperación, el Reino Unido se arriesga a perder su calificación crediticia de triple A, que las tres principales agencias de medición del riesgo han puesto "en observación negativa".
Un indicio positivo, según los analistas, es que empieza a dar frutos el programa de préstamos a los bancos puesto en marcha por el Gobierno y el Banco de Inglaterra, a fin de impulsar la concesión de créditos a las pequeñas y medianas empresas.
Además, y pese a la falta de crecimiento, el desempleo tiende a la baja y esta semana se situó en un 7,7%, su nivel más bajo en casi dos años, aunque esto se explica en parte por el incremento del empleo a tiempo parcial.
Por otra parte, la inflación se mantiene en torno al 2,7% frente al objetivo gubernamental del 2% y, a fin de incentivar la economía, el banco inglés no se plantea por el momento momento subir los tipos de interés, en el mínimo histórico del 0,5% desde marzo de 2009.