250 muertos en Nigeria tras explosión de oleducto

La explosión de un oleoducto ha provocado la muerte de al menos 250 personas que estaban, al parecer, robando gasolina en una localidad del sur de Nigeria, donde un incidente similar causó hace dos años más de mil víctimas mortales.

11 de Julio de 2000 | 12:21 | EFE
LAGOS.- La explosión de un oleoducto ha provocado la muerte de al menos 250 personas que estaban, al parecer, robando gasolina en una localidad del sur de Nigeria, donde un incidente similar causó hace dos años más de mil víctimas mortales.

Fuentes policiales y de la Corporación Nacional Nigeriana de Petróleo, que citan testigos presenciales, confirmaron hoy el accidente que se produjo el lunes en Adedje, localidad cercana al sureño puerto de Warri, en el estado de Delta.

Según las fuentes, la explosión ocurrió después de que una tubería cercana a una de las instalaciones de la paraestatal nigeriana fuera perforada por un grupo de jóvenes para extraer gasolina.

Centenares de personas acarreaban en cubos y bidones el combustible que salía de la tubería y quedaron envueltas en las llamas causadas por la explosión, señalaron los testigos, que puntualizaron que el oleoducto había sido perforado el pasado domingo.

La Policía ha acordonado el lugar del accidente y técnicos de la Corporación petrolera están investigando los daños causados, que, según se estima, son millonarios.

Una declaración del ministro nigeriano de Información, Jerry Gana, indica que las causas del accidente "no han sido aclaradas" como así tampoco el número total de víctimas, aunque ya se han recuperado los cadáveres calcinados de unas 120 de ellas, mientras que otras tantas, según familiares, continúan desaparecidas.

La región de Warri es una de las principales zonas productoras de crudo de Nigeria y en ella funciona la mayor refinería de combustible del país.

Los numerosos oleoductos que salen desde la planta de procesamiento de crudos hacia el norte de Nigeria son perforados continuamente por la población local desempleada que vive de los beneficios obtenidos de la venta ilícita del combustible robado.

En un accidente ocurrido en octubre de 1998 en la cercana localidad de Jesse, casi 1.100 personas murieron cuando una tubería explotó en circunstancias similares.

Según la compañía petrolera estatal, cerca de quinientos casos de vandalismo contra sus oleoductos fueron registrados el año pasado y cada uno de ellos causó costosas reparaciones e interrupciones en el suministro de combustibles.

Aunque la mayoría de las perforaciones de las tuberías y sus consecuentes incendios son causadas por las poblaciones que viven en las cercanías de los oleoductos, se registran también casos de vandalismo por motivos políticos dirigidos contra la petrolera estatal y las compañías extranjeras.

Estos atentados están a cargo de militantes que provocan incidentes, incluidos secuestros de trabajadores petrolíferos, para llamar la atención de las autoridades acerca de las pobres condiciones de vida de las poblaciones locales a pesar de la riqueza petrolífera que se explota en el país.

La región sudoriental de Nigeria es el escenario constante de enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y grupos étnicos que han lanzado una campaña para obtener mayores beneficios del Gobierno y las compañías petrolíferas que extraen crudo en sus tierras ancestrales.

Nigeria es uno de los mayores productores mundiales de petróleo (sexto lugar) pero los residentes de las zonas petrolíferas viven en la pobreza total y los poblados no tienen suministro de agua potable y electricidad, como así tampoco calles asfaltadas o cloacas.

Si bien en años recientes las compañías petrolíferas han lanzado grandes proyectos de ayuda, valorados en millones de dólares, para edificar escuelas y hospitales en la provincia del Delta, la burocracia del Gobierno nigeriano mantiene paralizadas muchas de las obras y las poblaciones continúan sus protestas.
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