Familiares despidieron a los 118 marinos muertos del submarino

Aunque algunos deudos insisten en que se extraigan los cuerpos antes de participar en el duelo, la mayoría abordó un barco que se dirigió al lugar del hundimiento del 12 de agosto. Su indignación por la tragedia se fue convirtiendo paulatinamente en pesar y resignación.

24 de Agosto de 2000 | 14:38 | AP
Con tristeza y rabia los familiares de los marinos muertos en el submarino aún no comprenden la desgracia que están viviendoMOSCU.- Los acongojados familiares marinos muertos en el submarino Kursk arrojaron hoy jueves flores a las aguas frígidas y grises del Mar de Barents en el lugar donde se hundió el sumergible nuclear.

Aunque algunos deudos insisten en que se extraigan los cuerpos antes de participar en el duelo, la mayoría abordó un barco que se dirigió al lugar del hundimiento del 12 de agosto. Su indignación por la tragedia se fue convirtiendo paulatinamente en pesar y resignación.

Las esposas, madres y padres de las víctimas se agolparon para mirar con gestos de sonámbulos el vaivén de las olas. Un sacerdote ortodoxo y un clérigo musulmán dirigieron las oraciones por las víctimas, y luego los familiares arrojaron al mar flores y coronas, una de ellas del Presidente Vladimir Putin. El barco circundó las flores flotantes antes de regresar a tierra.

El desastre fue una odisea para los familiares, muchos de los cuales se enteraron del hundimiento por las informaciones de la televisión, y luego pasaron días enterándose sobre las confusiones en las tareas de rescate. Se enteraron de las muertes de sus seres queridos por la información de los buzos noruegos que participaron en el rescate.

Muchos familiares de los tripulantes concurrieron horas antes a presenciar la colocación de la piedra fundamental de un monumento al submarino Kursk en la ciudad de Vidyayevo, donde tenía su base. Dos mujeres se desmayaron y varios se desplomaron en la grama sollozando y besando el suelo.

"¡Adiós, hijo mío!", fue el lamento desgarrador de una mujer.

Boris Vlasov, ex oficial de submarinos que viajó con los familiares al lugar del desastre, recordó cuando acompañó a su hijo Serguei hasta el Kursk antes de las maniobras que resultarían fatales.

"Me dijo, Papa, son sólo tres días", narró a la televisión ORT.

Muchas voces se alzaron para censurar la manera lenta y vacilante en que el gobierno respondió al hundimiento del Kursk. Gran parte de las críticas han sido para el Presidente Putin, quien siguió de vacaciones durante los primeros días de la crisis y que recién cuatro días después del hundimiento hizo su primera declaración pública.

En un intento por salir al paso de las críticas, Putin dijo ayer que se sentía "plenamente responsable y culpable", una declaración inusualmente franca en un país con una prolongada tradición de gobernantes autoritarios.

Pese a todo, el apoyo a Putin no parece haberse visto afectado mucho, según indica una consulta popular.

La encuesta del Centro Pan-Ruso de Investigación de la Opinión Pública indica una tasa de aprobación popular de Putin del 65%. Es apenas 1% menos que la consulta anterior, dijo el director de la encuesta, Yuri Levada, según afirma hoy el diario Segodnya.

Muchos esperaban que Putin respondiera al desastre del Kursk con destituyendo a sus asesores. El ministro de Defensa Igor Sergeyev y el jefe de la armada, almirante Vladimir Kuroyedov, presentaron ayer sus renuncias debido a la tragedia, pero Putin las rechazó, arguyendo que buscar culpables sería "la respuesta más errónea".
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