Veterinaria denuncia abusos sexuales contra orangutanes en Asia

Los traficantes capturan a las hembras cuando todavía son pequeñas y las llevaban a burdeles para que los clientes puedan abusar de ellas.

13 de Mayo de 2006 | 13:40 | ANSA

Se estima que quedan sólo 20 mil orangutanes y que éstos puede extinguirse en 10 años.
MADRID.- La prostitución de orangutanes es una práctica común en algunos países de Asia, donde ejemplares hembra de estos animales fueron hallados encadenados y abusados por seres humanos, declaró una veterinaria española que se dedica a estos grandes simios en Borneo.

La veterinaria Karmele Llano, de 27 años, denunció el hallazgo en Borneo de una orangután de 12 años llamada Pony, que había sido depilada completamente, lavada y perfumada, y a la que incluso le habían pintado los labios.

El animal estaba encadenado a una cama, para permitir que pudieran abusar de ella los clientes del burdel de un pueblo de Borneo central (Indonesia) llamado Keremgpangi. Se trata sobre todo de trabajadores de las empresas madereras y de las plantaciones de aceite de palma.

Karmele, que pronto volverá a Asia para seguir su misión de salvataje de orangutanes, asegura que la prostitución de estos animales es una práctica difundida también en Tailandia.

"Cuando intentamos liberarla hubo una revuelta, nos amenazaron con cuchillos y machetes. Tuvimos que recurrir a la policía de estado, que envió unos 30 agentes para llevarse a Pony", recordó la veterinaria española.

"La llevamos a nuestro centro de rehabilitación de Nyaru Menteng, donde concentramos a los orangutanes necesitados de cuidados que recuperamos de las personas que los usan como mascotas", agregó.

En el centro, a cargo de la Borneo Orangutan Survival (BOS), viven unos 400 primates, la mayor parte muy jóvenes. El centro, donde trabaja Karmele, dispone de una clínica, una escuela para orangutanes bebé y grandes jaulas donde los animales adultos recomienzan una existencia normal.

Después de un período en el centro, Pony fue llevada el año pasado a la isla fluvial de Bangamat, donde todavía vive junto con otros seis orangutanes.

Bangamat es una de las tres islas utilizadas para dar nueva vida a los grandes monos, en espera de una futura liberación en una zona protegida. Allí viven actualmente unos 70 orangutanes.

"El caso de Pony no es aislado -aseguró la veterinaria española-, sabemos que en Tailandia es frecuente que los burdeles usen hembras de orangután como diversión sexual para los clientes, o exhiban animales en los circos, o en espectáculos de box".

La noticia de "esclavas sexuales", capturadas muy pequeñas por los traficantes tras matar a sus madres, es confirmada por Matilde de Figueroa, vocero de la Fundación Altarriba, que se ocupa de la protección y defensa de los animales.

"Por lo que sé en Tailandia la utilización de orangutanes en los prostíbulos no es un hecho aislado", dijo.

Se asocia a la denuncia Pedro Pozas, secretario general del "Proyecto grandes monos", que llevó recientemente al Parlamento, con apoyo del Partido Socialista, un proyecto para involucrar a España en la lucha por los derechos de estos mamíferos.

Pozas asegura que contra estos abusos servirá el proyecto que espera presentar también ante el Parlamento Europeo. "Lograremos, estoy convencido, dar a los grandes monos el derecho a la vida, a la libertad y a no ser torturados", dijo.

"Pueblo de la selva"

Los orangutanes, contrariamente a otros grandes monos (como chimpancés y gorilas) viven sólo en Asia, en Sumatra y en Borneo. Según la Orangutan Conservancy norteamericana, quedan sólo 20.000 ejemplares y están en riesgo de extinguirse en 10 años.

Este gran mamífero arbóreo comparte con el hombre el 97 por ciento de su patrimonio genético. En malayo, su nombre significa "pueblo de la selva", y en el pasado la población local lo respetaba, considerándolo como una persona que se ocupaba sobre los árboles para no trabajar o no ser convertido en esclavo.

Además de Tailandia, los orangutanes son importados a otros países de Asia, en particular Taiwán, donde son usados sobre todo como animales de compañía.

Según un informe de la Orangutan Foundation, ésta es una de las más serias amenazas a su supervivencia, alimentando el gran tráfico ilegal. Un tráfico que llega, pese a los controles, hasta Europa, al término de una ruta que pasa por Medio Oriente.

Además, otro gran peligro para los orangutanes es la destrucción de las selvas donde viven, sobre todo debido al avance de las plantaciones de aceite de palma, usado en el sector alimentario y cosmético.

"Para crear estas plantaciones se mata a los monos y se destruye la selva, su único hábitat", concluye Karmele, que ahora quiere crear un centro de recuperación para los macacos y otros primates de Sonda, que no gozan de ninguna protección en Indonesia.
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