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Huracán Felix deja al menos 38 muertos en Nicaragua

El huracán fue el segundo en la temporada del Atlántico y también el segundo de categoría 5, la máxima en la escala. El mes pasado, el huracán Dean, de la misma intensidad, dejó 27 muertos en islas del Caribe y en México.

06 de Septiembre de 2007 | 01:45 | Reuters

PUERTO CABEZAS, Nicaragua.- El huracán Felix dejó al menos 38 muertos y decenas de desaparecidos en la costa del Caribe de Nicaragua, después de haber azotado con toda su furia a un pueblo pesquero y arrasado con miles de casas humildes, dijeron el miércoles las autoridades.


Con categoría 5, la más destructiva para una tormenta, Felix aterrizó cerca de Puerto Cabezas, una empobrecida zona de casas de madera y lámina, habitada en su mayor parte por indígenas mískitos y la etnia garífuna.


"Veintiún muertos teníamos al mediodía y ahora 17 más en los recorridos que anduvimos. Tiende a subir esa cifra", dijo Ramón Arnesto, jefe del Sistema de Prevención de Desastres.


"Hay una buena cantidad que está desaparecida, no sabemos, pueden ser más o menos unas 80 personas", añadió Arnesto.


De los cerca de 150 pescadores mískitos que fueron reportados como desaparecidos tras el paso del huracán, 52 fueron a parar a las costas de Honduras.


"Se encontraron 52 mískitos nicaragJuenses en aguas de Honduras, que eran parte de unos 150 que habían desaparecido en Nicaragua", dijo a Reuters la diputada hondureña Carolina Echeverría. "Ellos estuvieron varias horas tomados de tablas hasta que los encontramos", agregó.


En cuanto a las víctimas, cuatro de ellas perecieron ahogadas. También falleció una recién nacida y una mujer murió aplastada cuando un árbol cayó sobre su casa. Sobre las otras muertes no había detalles.


Los pobladores trabajaban codo a codo con soldados para retirar postes y árboles arrancados de cuajo y rescatar pertenencias en medio del barro, luego de que potentes vientos se llevaran los techos de al menos 10.000 casas y dejaran a decenas de miles de personas sin hogar.


El presidente nicaragJuense, Daniel Ortega, estuvo en la zona afectada supervisando la asistencia.


En la modesta iglesia del pueblo, un grupo de fieles ayudaba a limpiar el templo, que tampoco se salvó de la furia de los vientos y se quedó sin techo.


Mientras tanto, bajo el cielo gris, las autoridades se preparaban para peores noticias.
Una decena de personas lloraba en un muelle, esperando el regreso a varios pescadores que partieron días antes de que llegara el huracán y todavía no regresaban.


La Marina intentaba llegar a poblaciones asentadas en barras y cayos frente a la costa, para ver si había más víctimas.


Felix se redujo a depresión tropical sobre la vecina Honduras, después de atravesar tierra adentro por Nicaragua.


En Honduras, la tormenta seguía provocando lluvias y las autoridades estaban atentas a posibles inundaciones y deslaves. Dos ríos en el norte de Honduras amenazaban con desbordarse.


El huracán fue el segundo en la temporada del Atlántico y también el segundo de categoría 5, la máxima en la escala. El mes pasado, el huracán Dean, de la misma intensidad, dejó 27 muertos en islas del Caribe y en México.


Fue la primera vez desde que se tiene registro que dos huracanes en el Atlántico tocan tierra como tormentas de máxima categoría en la misma temporada.


En el Pacífico, el huracán Henriette se enfiló a través del Golfo de California hacia México continental, después de azotar el martes el exclusivo balneario de Los Cabos en la península de Baja California y causar la muerte de siete personas a su paso por aguas mexicanas.


Henriette azotó los estados de Sonora y Sinaloa como un huracán categoría 1 el miércoles por la tarde.