ATENAS.- Los griegos le lanzaron este domingo señales de advertencia a los grandes partidos políticos en las elecciones parlamentarias, realizadas poco tiempo después de los desastrosos incendios de bosques del verano.
El partido conservador Nea Dimokratia (ND) del primer ministro Kostas Karamanlis podrá mantenerse en el poder.
Pero con poco menos del 42 por ciento de los votos, el oficialismo registra una merma de su caudal electoral que lo deja con 153 bancas, 12 menos que en la actual legislatura y apenas por encima de la mayoría absoluta en el Parlamento de 300 miembros.
El principal partido de oposición, el Movimiento Socialista Panhelénico (Pasok), liderado por Giorgios Papandreou, sufrió en tanto una debacle mucho peor.
El 38,14 por ciento de los votos que obtuvo según los primeros datos del escrutinio es su peor resultado desde 1977, cuando apenas llegó al 25 por ciento. El Pasok también había perdido en 2004 las elecciones frente a los conservadores, pero con el 40,6 por ciento.
Los observadores políticos anticipan que en el seno del Pasok se atribuirá la responsabilidad al mismo Papandreou, quien no supo sacar ventaja de las dificultades que tuvo Karamanlis para enfrentar la ola de incendios y del malestar que causó la catástrofe entre la población.