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Turistas vuelven a Belén

Luego de varios años de una sostenida disminución de visitantes por el conflicto entre israelíes y palestinos, los peregrinos están regresando a la ciudad donde nació Jesús.

20 de Diciembre de 2008 | 06:08 | DPA

BELÉN.- Belén, la ciudad natal de Jesús, se recupera del bajón en las peregrinaciones causado por la violencia en Cercano Oriente. Después de años casi sin turismo, la localidad de 30.000 habitantes registra de nuevo un volumen de visitas próximo al de antes del levantamiento palestino de 2000.


"Hace pocas semanas superamos de nuevo el millón de visitantes. Hasta finales de año serán en total 1,2 millones, casi como antes de la Intifada", afirmó el alcalde de Belén, Victor Batarseh, en entrevista con la agencia dpa pocos días antes de la Navidad.


Batarseh, un médico de 74 años y alcalde de la ciudad cisjordana desde mayo de 2005, destacó que los turistas y peregrinos están pernoctando de nuevo en la ciudad y que los hoteles están llenos durante prácticamente todo el año.


"Ahora necesitamos mayor capacidad hotelera. Antes, los turistas venían, visitaban la Basílica de la Natividad y se volvían, pasando sólo dos o tres horas entre nosotros, sin comer en nuestros restaurantes ni comprar en nuestras tiendas", adelantó.


Según este cristiano católico, el número de turistas viene repuntando desde hace dos años gracias sobre todo al trabajo de las iglesias, que "se han esforzado por vender Belén como una ciudad segura y por dejar claro a los peregrinos que al venir aquí ayudan a los cristianos locales, que son cada vez menos".


Belén está hoy rodeada por el muro de seguridad israelí de hasta 8,5 metros de alto construido en torno a Cisjordania para evitar atentados contra la población judía.


Sin embargo, Batarseh asegura que el muro, hoy por hoy, no afecta mucho al turismo. "Hasta hace poco los israelíes hacían a los peregrinos bajar de los autobuses y atravesar los puestos de control a pie, como tienen que hacer los palestinos. Pero después de mucho trabajo por parte de la Iglesia y la Autoridad Palestina, han dejado de hacerlo".


El alcalde afirma no obstante que en ocasiones autobuses cargados de peregrinos deben esperar hasta una hora u hora y media en los controles militares israelíes a la entrada de la ciudad. Según dice, es una táctica para que los touroperadores se lo piensen dos veces antes de albergar a grupos en los hoteles de Belén.


"Quieren que los turistas se queden en hoteles israelíes. Dicen que Belén no es segura y, en un folleto en francés, he llegado a leer que nuestros hoteles son más caros que los israelíes. Pero eso ya no les funciona, porque la gente está viniendo y ven que Belén es más barata que Jerusalén, que les damos mejor comida y mejores hoteles por menos dinero".


El muro tiene, eso sí, consecuencias mucho más dramáticas para la población palestina. "Yo mismo, como alcalde de Belén, no puedo viajar a Jerusalén, a apenas nueve kilómetros, si no es con un permiso especial concedido por Israel", afirmó.


Batarseh asegura que la mala situación económica a causa de la ocupación israelí es el motivo del "éxodo" masivo de cristianos registrado en los territorios palestinos desde hace décadas y que hace que hoy los cristianos sean una minoría en Tierra Santa.


"La primera desbandada migratoria se produjo en 1948, por los refugiados tras la fundación del Estado de Israel. Antes, hasta el 20 por ciento de la población palestina era cristiana. Hoy, en Cisjordania y Gaza, son sólo un 1,9 por ciento. Su número cae dramáticamente. No es bueno y la Autoridad Palestina no lo quiere. Queremos que se queden".


A la pregunta de si los cristianos no sólo sufren bajo la ocupación sino también por los ataques de islamistas, Batarseh asegura que ese tipo de violencia no se da en su ciudad.


"Por lo menos en Belén no lo he visto nunca. Somos a nivel mundial un ejemplo de coexistencia entre musulmanes y cristianos. Incluso en Ramadán nuestros restaurantes están abiertos y sirven alcohol y cerdo", señala el alcalde, quien considera que los miles de cristianos emigrados regresarán si hay paz.


"Como seres humanos necesitamos paz y libertad, no estar encarcelados en este muro y poder movernos más que por un área de 4,7 kilómetros cuadrados. Nos hemos quedado en eso por la confiscación de terreno para construir asentamientos judíos y el muro de separación".