BUENOS AIRES.- Dos sobrevivientes de un trágico ascenso grupal al Aconcagua en enero, en el que murieron una andinista italiana y el guía argentino, respaldaron a los rescatistas que los salvaron y luego fueron cuestionados por su desempeño, según declaraciones publicadas hoy.
El episodio ocurrió entre el 6 y el 8 de enero pasado, cuando cuatro deportistas italianos y el guía fueron sorprendidos por una tormenta tras hacer cumbre en la mayor altura de América (6.959 metros) y se perdieron.
Después de pasar dos días a 25 grados bajo cero, la ayuda llegó, pero Elena Senin, de 38 años, ya había muerto.
El rescate, que movilizó a más de 50 personas, casi todas voluntarias, demandó localizar a los sobrevivientes, llevarlos nuevamente a la cumbre y descender por la ruta original. Eso salvó a los tres italianos pero fracasó para el guía, Federico Campanini, de 31 años.
La polémica se desató la semana pasada, cuando la familia del guía recibió una filmación de dos minutos en la que se lo ve ya sin fuerza para andar, con seis rescatistas exhaustos que poco lo ayudan, y que ahora son investigados por presunto "abandono de persona".
"Sí, lo vi (el video). Angustioso. Creo que los rescatistas argentinos hicieron todo lo que pudieron. Más era imposible. Federico estaba muy mal, no caminaba", afirmó Matteo Refrigerato, de 35 años, uno de los sobrevivientes, entrevistado por el diario "Clarín" en Italia.
Refrigerato asegura que no vio "ningún tipo de negligencia". "Los socorristas fueron profesionales, personas de alto nivel personal y humano, cálidos con nosotros. Los vi abrazarse y gritar, felices de habernos salvado", agregó.
Otro rescatado, Mirko Affasio, de 36 años, tuvo una opinión parecida en una reciente entrevista con el diario "Secolo XIX", de Génova.
La tercera sobreviviente fue Marina Attanasio, de 38 años. Una quinta integrante, Antonella Targa, de 50 años, se sintió mal en el ascenso y Campanini la mandó de regreso con un guía auxiliar.
Cinco personas han perdido la vida desde que a mediados de noviembre de 2008 comenzó la temporada de ascenso al Aconcagua.