WASHINGTON.- El gobierno de Bolivia debe condenar inequívocamente la toma violenta por parte de campesinos de la casa de un ex vicepresidente indígena, opositor del Presidente Evo Morales, afirmó este viernes el organismo de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW).
"Aquellos responsables de estos actos brutales deben ser responsabilizados, y los altos funcionarios deben aclarar que bajo ninguna circunstancia estos actos están justificados", dijo en un comunicado el director para las Américas de HRW, José Miguel Vivanco.
"Al mismo tiempo que los líderes de Bolivia se distanciaron de la turba y criticaron la violencia, sus posiciones públicas sugirieron que pensaban que los ataques podrían estar justificados", dijo Vivanco.
"Esa ambigüedad socava el imperio de la ley en Bolivia", agregó.
Campesinos tomaron violentamente el fin de semana pasado la casa de Víctor Hugo Cárdenas en una población a 70 km al oeste de La Paz, donde golpearon a la esposa y a los hijos del ex vicepresidente, que ocupó ese cargo bajo el primer gobierno del liberal Gonzalo Sánchez de Lozada (1983-1987).
El presidente boliviano, Evo Morales, condenó la violencia contra quien es identificado como su posible rival en las elecciones de diciembre, pero dijo: "Si él quiere hacer respetar su propiedad, tiene que resolver sus problemas. Si no convence, es problema de la familia", según lo citó el diario La Razón.
Mientras tanto, el vicepresidente Alvaro García dijo que lo que Cárdenas "debe preguntarse es qué daño habrá hecho a sus vecinos, a los pobladores, a las personas de su comunidad y de la provincia, para que (...) lo repudien y se sientan distanciados de él y lo critiquen".