EMOLTV

Inundación en Indonesia deja 93 muertos y cientos de desaparecidos

La tragedia ocurrió cuando se desbordó un lago que rodeaba una zona residencial en el suroeste de Jakarta.

28 de Marzo de 2009 | 23:52 | Agencias

INDONESIA.- El número de muertos por la ruptura de una presa en las afueras de la capital indonesia, Yakarta, ascendió hoy a 93, mientras continúan las operaciones de búsqueda de un centenar de desaparecidos.


La tragedia ocurrió en la localidad de Cirendeu, cuando se desbordó un gran lago que rodeaba una zona residencial baja en el suroeste de Jakarta, tras días de lluvias torrenciales.


Primero el agua se escurrió sobre la cuenca del dique de la era colonial holandesa. Después, una gran porción del muro cedió en la madrugada del viernes y arrojó más de 2 millones de metros cúbicos (70 millones de pies cúbicos) de agua por el enorme orificio.


Algunos residentes sintieron como si hubiesen sido sacudidos por un maremoto. El agua lodosa volcó autos, derrumbó postes eléctricos y arrastró cuerpos por kilómetros.


Varios habitantes acusaron a las autoridades de ignorar las advertencias sobre el estado del dique de 76 años de antigedad y los llamados a reparar varias partes debilitadas de la estructura, que no había recibido un buen mantenimiento.


El vocero de la Agencia Nacional de Coordinación de Desastres, Priyadi Kardono, indicó el domingo que al menos 91 personas murieron y que más de 100 continuaban desaparecidas. Las operaciones de rescate y búsqueda continuarán por una semana.


"Hemos evacuado de sus casas casi a todos los supervivientes", indicó Kardono. "Tememos que la mayoría de las 102 personas reportadas como desaparecidas hayan muerto", agregó.


Varios habitantes acusaron a las autoridades de ignorar las advertencias sobre el estado del dique de 76 años de antigedad y los llamados a reparar varias partes debilitadas de la estructura, que no había recibido un buen mantenimiento.


Cientos de personas se reunieron en la cercana Universidad de Muhamadiya, en la que se improvisó una morgue. Los cadáveres estaban alineados debajo de mantas y los padres rompían en llanto al identificar a sus hijos entre los cuerpos.


Cuatro hospitales de campaña, instalados para atender a los heridos más graves, se llenaron rápidamente con personas fracturadas, heridas en la cabeza y con otras lesiones graves, indicó Rustam Pakaya, funcionario del centro de atención de emergencias del gobierno.


Los familiares de los desaparecidos estaban desesperados y no se resignaban a pensar en lo peor. "¿Dónde está? ¿Dónde está?", decía llorando Mulyani, una mujer de 50 años, que buscaba desconsolada a su hija desaparecida Pungky Andela, una estudiante de 21 años.


La muchacha había concurrido a un recital religioso en una casa al pie del dique la noche del desastre y decidió quedarse a dormir allí debido a una tormenta. Una gran parte de la inundación había cedido para la mañana del sábado, pero las calles seguían cubiertas de lodo y escombros. Las aceras estaban cubiertas de sandalias, cacerolas y fotografías manchadas.