LONDRES.- La Policía británica se comprometió este viernes a investigar el ataque en contra del automóvil del príncipe Carlos y su esposa, Camila Parker, luego de que se vieran inmersos en una protesta estudiantil por el alza de las matrículas universitarias.
El Primer Ministro David Cameron condenó la violencia y expresó su preocupación por una grave falla en la seguridad real, que permitió que la limusina en que viajaban el heredero al trono y la duquesa de Cornualles, fuera rodeada por manifestantes.
Los jóvenes rociaron pintura y rompieron una ventana del vehículo, pero la pareja salió ilesa, aunque visiblemente alarmada.
El jefe de la Policía de Londres, Paul Stephenson, "investigará lo sucedido en las calles de Londres y en especial lo que sucedió con el príncipe de Gales (Carlos)", anunció Cameron afuera de su residencia en Downing Street.
"Tenemos que aprender lecciones de esto. Fue un accidente muy lamentable", añadió. Y advirtió que "todo el peso de la ley" caerá sobre los que causen destrozos en la ciudad.
Nuevas marchas
Así y todo, los líderes estudiantiles convocaron a nuevas manifestaciones, pese a que el Parlamento aprobó por un escaso margen el controvertido incremento ayer, jueves, en una votación que dividió a la coalición del Gobierno británico.
Fue la primera prueba seria de la determinación de la coalición a la hora de llevar a cabo medidas impopulares para reducir el déficit presupuestario, que ha alcanzado una cifra récord en tiempos de paz.
La decisión de aumentar las matrículas provocó una rebelión entre legisladores de los Liberales Demócratas de centroizquierda, el socio más pequeño de la coalición, pero el secretario de Negocios Vince Cable, miembro de este partido, dijo que el Gobierno emergerá más fuerte.