La ola de calor incidió en el desarrollo de intensos incendios en Australia durante la temporada veraniega.
AFP (archivo)SIDNEY.- La intensísima ola de calor que vivió Australia durante este verano rompió más de 150 récords de altas temperaturas e incidió en la generación de enormes incendios forestales y prolongadas sequías. Así lo indica un estudio divulgado este lunes en ese país.
El informe, denominado "Verano Rabioso 2013/2014" y elaborado por el Consejo del Clima, analizó los datos meteorológicos de la temporada que está por finalizar.
Según el documento, Sidney registró el verano más caluroso en 27 años, mientras que Adelaida registró temperaturas por encima de 40° Celsius durante 11 días.
Los tres meses más calurosos en Australia transcurren entre diciembre y febrero de cada año.
En Canberra, en tanto se alcanzaron durante 20 días temperaturas de más de 35° Celsius, mientras que Melbourne, donde el calor agotó a los competidores del último Abierto de Tenis de Australia, registró el período más caluroso en 24 horas: unos 35,5 grados Celsius.
Del mismo modo, unos 45 puntos del estado de Queensland, en el noreste del país, así como en 38 lugares en el vecino de Nueva Gales del Sur, vivieron el verano más seco.
El clima extremo contribuyó a la expansión de los incendios forestales, como los que afectaron en febrero al estado de Victoria y arrasaron unas 280.000 hectáreas.
Amenaza del cambio climático
Para limitar el impacto de estos eventos extremos, el Consejo del Clima recomienda que "urgentemente se reduzcan las emisiones de gases de efecto invernadero", porque la decisión que se adopte en esta década influirá en la severidad del clima que padecerán las futuras generaciones.
"Esta es la década clave para tomar acciones contra el cambio climático", insistió en el informe que recuerda que en los últimos 15 años Australia ha registrado los ocho veranos más calurosos desde que se comenzó a analizar los datos meteorológicos.