Manifestantes indígenas usaron arcos y flechas para enfrentar a la policía durante protestas contra el Mundial realizadas en Brasilia.
ReutersBRASILIA.- Una virtual "declaración de guerra" contra el Gobierno y propietarios de tierra lanzaron dirigentes indígenas de Brasil, luego del fracaso de conversaciones sostenidas con las autoridades en la capital de ese país.
La cita buscaba lograr avances en la demarcación de tierras reivindicadas por pueblos originarios, y en ella participó el ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo.
Tras el fracaso del contacto, los jefes tribales lanzaron duras advertencias.
"Por su culpa, muchos estancieros van a morir", afirmó uno de los líderes indígenas tras el encuentro celebrado en Brasilia, ciudad que será sede de partidos durante el próximo Mundial de Fútbol.
Unos 300 indígenas se congregan desde el lunes en la capital brasileña, con el fin de demandar soluciones al conflicto por tierras que mantienen varias etnias con grandes propietarios agrícolas distintos puntos del país.
Varios participantes en las protestas se encadenaran al mástil de la bandera brasileña y pintaron parte del pabellón nacional con tinta roja.
En otra acción, los indígenas bloquearon la entrada del ministerio de Justicia y solo liberaron los accesos cuando recibieron la promesa de que serían recibidos por Cardozo.
"Fue la peor reunión"
El cacique Uilton Tuxá, uno de los 18 líderes que participaron de la reunión, dijo que fue la "peor" reunión con el gobierno federal de la que haya participado.
"Él dijo que no firmará nada. Que va a insistir en intentar construir mesas de diálogo", señaló el dirigente, citado por el diario "Folha de Sao Paulo".
Además de exigir agilidad en la demarcación de sus tierras, lo que implica alcanzar acuerdos con estancieros, las etnias demandan que se investigue y sancione a los responsables por los asesinatos de varios de sus líderes.
El martes, los representantes de pueblos originarios participaron en una acción junto a militantes del Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST) y grupos contrarios al Mundial de fútbol, que terminó con enfrentamientos entre manifestantes y policías.
Según fuentes policiales, uno de los agentes resultó levemente herido con una flecha lanzada por un manifestante.