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Obama advierte que la victoria en la lucha contra el ébola "aún está lejos"

El Presidente de EE.UU. sostuvo una reunión en la Casa Blanca con el equipo a cargo de la respuesta contra el virus.

18 de Noviembre de 2014 | 21:00 | Agencias
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Obama sostuvo una reunión en la Casa Blanca para analizar las estrategias destinadas a combatir el virus.

Reuters
WASHINGTON.- "Estamos lejos de estar fuera de problemas" frente al ébola, afirmó este martes el Presidente de EE.UU., Barack Obama, quien advirtió que la victoria en la lucha contra la mortal enfermedad todavía está lejos.

"Mientras la epidemia continúe en tres países de África Occidental (Liberia, Sierra Leona y Guinea), ello representará siempre un peligro, no sólo  para EE.UU. sino para el mundo entero", subrayó.

El jefe de Estado sostuvo una  reunión en la Casa Blanca con el equipo a cargo de la respuesta contra el  virus.

"Estamos lejos de estar fuera de problemas en África Occidental", insistió, aunque reconoció como "buena noticia" que en ciertos lugares de Liberia "los esfuerzos, tanto civiles como militares, tienen un impacto real".

Sin embargo, se observó un  aumento de casos en Sierra Leona.

Más de 2.200 soldados estadounidenses permanecen desplegados en Liberia con el fin de prestar ayuda en las acciones contra la enfermedad.

El Pentágono había previsto inicialmente el despliegue de 4.000 hombres, pero la cifra finalmente no sobrepasó la barrera de los 3.000.

"Nos hemos dado cuenta, trabajando con la agencia americana de desarrollo  (Usaid) y el gobierno de Liberia, que allá había muchos recursos cuya  existencia desconocíamos", explicó el general Gary Valesky, jefe  del contingente estadounidense en Liberia.

La epidemia de Ébola en África Occidental es la peor registrada desde que se conoció la existencia del virus, en 1976. Ha matado hasta ahora a 5.117 personas e infectado a  14.413, según el último recuento publicado el viernes pasado por la Organización  Mundial de la Salud (OMS).

En EE.UU., donde se han registrado contagios, y en el resto del mundo persiste la alarma sobre la posible expansión del mal a otros países.