Después de nueve años de recorrido es la hora de ser elemental. El presente disco, con los 39 minutos y medio de cualquier viejo long play, es casi el más corto de los cuatro que ha grabado este grupo de rock de guitarras chileno. Pocas palabras trambién: Guiso se llama el grupo, Guiso se llama el disco y "Guiso" se llama una de las canciones, que de hecho es un modo de revisar la historia, porque viene de una primera época entre 2000 y 2001, antes de que la idea de rock independiente en Chile se afianzara justo por grupos como Guiso.
"Pero si tú faltas sólo somos tres" es uno de los versos de esa canción temprana. Podría ser una línea dedicada por el núcleo inicial, entre Perrosky, Álvaro Guerra y Álvaro Gómez, a la bajista Bernardita Martínez, que se integró un año después. Pero también podría ser una invitación a cantar juntos dirigida al incipiente público que había en esos días. Como sea, hoy Guiso ha creado un sello disquero, es parte de un movimiento y mantiene rasgos como sus letras esenciales y su juego de dos guitarras en stereo, pero también incluye sonidos distintos, en el redoble rocanrolero de "ZZ", el ritmo acelerado de "No hay más" y el desenfreno final inspirado en una de sus influencias de siempre, el incendiario grupo estadounidense MC5.
Entre los puntos altos, el baterista Álvaro Gómez inventa desde el pimer segundo el ritmo más elástico de su vida en "Quiero querer". Y MC5 no es la unica inspiración declarada. La canción "Deja tu camino" tiene el aviso "inspirada en 'Vicio', de Ratones Paranoicos", que significa lo mismo que inspirada en los Rolling Stones, y entonces es mejor saltarse a esa banda argentina e ir directamente a "Brown sugar" y reconocer ahí el instinto inmediato por aletear al estilo Mick Jagger que viene aparejado en "Deja tu camino", una canción escrita incluso en el mismo tono. Poco después Álvaro Gómez inventa ahora el ritmo más punk funk de su vida en "Nunca lo verás", y ahí vendrá otro momento Rolling Stones, cuando Bernardita Martínez de adueñe con su bajo de unos segundos de "Emotional rescue", pero acelerado. Y concentrado, como todo en este disco, el más elemental del grupo. Después de las descargas de Sintonizar el ruido (2002) y El sonido (2004) y de la variedad de Es difícil hacer cosas fáciles (2007), esto es concentrado de Guiso.