LOS ÁNGELES.- Cuatro veces fue nominado para el Oscar, sin embargo Jeff Bridges se marchó siempre con las manos vacías. Tal vez lo consiga la estatuilla el año que viene por su papel de un borracho y descarriado cantante de música country en el drama "Crazy Hearts".
El actor, que este viernes cumple 60 años es -según conocedores de los Oscar- uno de los candidatos favoritos al premio más famoso del cine, debido a su brillante interpretación.
Si bien la película se estrena a mediados de diciembre en las salas de Estados Unidos, hace semanas que ya se piensa en Bridges para los laureles.
Y si no lograse el Oscar con "Crazy Hearts", Bridges puede apostar al remake del western de John Wayne "True Grit", en el cual se medirá con la leyenda del cowboy.
Por el papel protagónico del Marsical Rooster Cogburn, tuerto y alcohólico, Wayne ganó en 1969 un Oscar. Ahora son los hermanos Joel y Ethan Coen ("No es país para viejos") los que colocan a Bridges delante de la cámara como digno sucesor de Wayne. Bridges ya había rodado bajo la dirección de los hermanos Coen el clásico de culto "The Big Lebowski" en 1988, en el cual encarnaba al ex-hippy "The Dude".
Bridges es el camaleón de Hollywood, un transformista que domina todos los géneros. En la nueva sátira militar "The Men Who Stare at Goats" se luce como hippy de pelos largos en uniforme militar, al lado de George Clooney. En "Nueva York para principiantes" fingía ser un viejo yuppie neoyorquino que va de sobrado por la vida, mientras que en la sátira de acción "Iron Man" hacía de adversario del superhéroe que interpreta Robert Downey Junior.
En el thriller de suspenso "K-Pax, el visitante" le tocó en el papel de psiquiatra un paciente enigmático (Kevin Spacey), en "La conspiración", dio la nota como presidente de Estados Unidos.
"Como estrella de cine, nunca seguí una trayectoria recta", justificó alguna vez su versátil carrera. "Cada vez que me toca dar un giro de 90 grados respecto a mi último papel, me alegro".
El camino a Hollywood se le abrió casi desde la cuna. Su primer papel cinematográfico lo tuvo como bebé en los brazos de Jane Grey en "The Company She Keeps". A eso llegó porque su padre, Lloyd Bridges, era un exitoso actor en Hollywood y en televisión. Jeff, el más joven retoño de la dinastía, a la que también pertenece su hermano mayor, Beau Bridges, es hace tiempo el más famoso y exitoso de los que llevan el apellido.
Fue nominado al Oscar por primera vez hace casi cuatro décadas, en la película de culto "La última película", de Peter Bogdanovich. Le siguieron las otras tres nominaciones, en 1974 por "Un botín de 500.000 dólares", en 1985 por "Starman" y en 2001 por "La conspiración".
Pudo desplegar su talento musical junto a su hermano Beau en "Los fabulosos Baker Boys". Como músico de un bar, seduce a una cantante, protagonizada por Michelle Pfeiffer. Terry Gilliam lo convocó para la comedia grotesca "El rey pescador".
En el drama "Sin miedo a la vida" sobrevive a un accidente aéreo, en "Seabiscuit. Más allá de la leyenda" asume el papel del dueño de un caballo de carrera famoso en los años 30. En la adaptación fílmica de "Una mujer difícil" ("The door in the floor") Bridges brilla en el papel de un escritor extrovertido cuya esposa (Kim Bassinger) se quiebra a raíz del accidente fatal de su hijo.
Después de que la prensa más sensacionalista le atribuyera experiencias con drogas y romances con colegas en sus primeros años, las cosas cambiaron hace más de tres décadas. Desde 1977 Bridges está casado con la fotógrafa Susan Gaston. Se conocieron durante el rodaje de la película "Rancho Deluxe", cuando Gaston trabajaba como empleada doméstica en un rancho. La pareja tiene tres hijas ya creciditas.