Experto en oficinas de inteligencia revela las mejores historias del espionaje británico

Gordon Thomas, autor de una gran cantidad de títulos dedicados a agencias como la CIA y el Mossad, recorre los 100 años de los servicios secretos ingleses en "Al servicio de su majestad".

SANTIAGO.- Ya lo había hecho en más de un libro con el Mossad, la agencia de inteligencia de Israel. Obviamente, también dedicó un título a la CIA y sus "torturas mentales". Incluso había empleado ese bagaje como investigador para adentrarse en los misterios que rodearon la vida del mismísimo Jesucristo.

Por lo mismo, faltaba que Gordon Thomas diera un vistazo a uno de los campos que mayor cantidad de materia prima puede dar a una especialidad como la suya: Los servicios secretos británicos.

Precisamente a ellos está dedicado su último libro, "Al servicio de su majestad" (Ediciones B, $16.000), subtitulado "Cien años de espionaje britanico". De este modo, el MI5, MI6 y el GCHQ (Government Communications Headquarters), son los ejes estructurantes de un relato que tiene como protagonistas a directores de agencias, primeros ministros, presidentes, terroristas y otra serie de personajes reales, con nombres y apellidos, cuyas historias aquí son recogidas y entrelazadas.

Thomas no revela técnicas ni estrategias, por lo que quien espere encontrar aquí una especie de guía sobre espionaje, o el libro que da a conocer los modos de actuar de las oficinas de inteligencia, se está equivocando —pocos datos en el mundo son tan reservados como los que manejan este tipo de organismos—.

Tampoco hay secretos acerca de estas agencias, como el detalle de las investigaciones que permitieron evitar un atentado inminente, o descubrir a un agente encubierto de otra oficina.

Sin embargo, el recorrido histórico hecho por el autor de igual modo permite sorprenderse con el tipo de labores que se realizan y los objetivos que se transan en el mundo del espionaje y la inteligencia.

No sabemos cómo, pero sí sabemos qué posibles atentados en Londres fueron evitados tras el 11-S, así como la identificación de células terroristas diseminadas por el mundo en esos mismos años.

También sabemos qué hitos tuvo la carrera y cómo estaba determinado el carácter de John Scarlett, hombre clave en la decisión de invadir Irak por la supuesta presencia de armas químicas y de destrucción masiva, a principios de la década pasada.

Sabemos que en 1997 las oficinas de inteligencia contaban con informes acerca de distintas personalidades, entre las que se incluían el futuro ministro Jack Straw, la futura primera dama Cherie Booth, e incluso el grupo de rock Primal Scream.

Y hasta sabemos que el MI6 tiene identificados a prácticamente todos los espías extranjeros que trabajan en Londres, lista que en 2007 incluía, entre otros, a más de 40 chinos y un número similar de estadounidenses, dos sirios, seis sudafricanos, tres birmanos y... dos chilenos, pertenecientes a la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI).

Por Sebastián Cerda, Emol
Lunes, 26 de Julio de 2010, 15:04
Comentarios mejor valorados en Magazine
Buscar...
Mas Vistas
Buscador EmolValor FuturoFaroxGuioteca.comAutolocal.clMimix.clAdxion