SANTIAGO.- Tras las consecuencias de la desenfrenada fiesta mechona en la playa de Ritoque (V Región), donde concurrieron más de 10 mil estudiantes, el gobernador de Valparaíso, Ricardo Bravo, calificó el evento como un acto irresponsable y rechazó las versiones de los rectores de las universidades Católica y Valparaíso, luego de que aseguraran que no estaban al tanto de la actividad.
Además, aclaró que los organizadores del evento no contaban con ninguna solicitud o autorización para desarrollarlo y comentó que les preocupa que se realicen este tipo de actividades tan masivas, sin la vigilancia adecuada.
“Lo que más nos preocupa es el riesgo de tener 15 o 20 mil jóvenes sin guardias de seguridad, sin baños ni atención de emergencias”, dijo Bravo a radio Cooperativa, quien además anunció que se inició sumario sanitario por el caso.
Sin embargo, el gobernador asumió que estaban al tanto de la actividad, pero nunca se imaginaron que iba ser de esa magnitud.
"Teníamos la perspectiva de que este era un carrete más, pero nunca pensamos que iba a ser tan grande”, dijo Bravo, reconociendo que la convocatoria superó las estimaciones de público hechas por la autoridad.
Asimismo, afirmó que están trabajando con la municipalidad de Quintero, para aplicar las sanciones correspondientes a los permisos y patentes que no se respetaron.
Incluso, aclaró que la autoridad marítima y carabineros, ya enviaron sus reportes sobre lo ocurrido en la ocasión, quedando estos antecedentes en la Fiscalía local que determinará “las responsabilidades penales de algunos ilícitos que se pueden haber cometido”.