SANTIAGO.- En prisión preventiva quedó Berta Oyarce Ortiz, de 31 años, quien ayer intentó quitarse la vida y matar a sus tres hijos –de 6, 4 y 1 años– en su casa de la comuna de Quilicura.
Oyarce fue formalizada por el delito de parricidio frustrado por parte de la fiscal Paula Rojas de la Fiscalía Centro Norte y se decretaron 120 días de plazo para llevar a cabo la investigación.
A la audiencia de formalización asistió el esposo de la mujer, Juan Morales Vergara, quien se encuentra separado de la imputada.
La fiscal relató que pasadas las 13.30 horas de ayer la mujer llamó al 133 de Carabineros señalando que se dormiría junto a sus hijos, por lo que personal policial concurrió hasta la casa, ubicada en calle Estadio de Quilicura.
Allí los funcionarios debieron ingresar por la puerta de la cocina debido a que la principal y ventanas se encontraban aseguradas.
La fiscal también presentó algunos testimonios de vecinos y de los funcionarios policiales, que la encontraron inconcientes al interior de la vivienda, así como sus hijos que estaban expuestos a la emanación de gas.
En tanto, la defensora Ruth Calquin pidió la suspensión del procedimiento asegurando que la imputada estaba siguiendo un tratamiento psiquiátrico debido a una severa depresión mixta, que se desató en agosto de 2008.
Lo anterior fue descartado por la fiscal y por el esposo de ésta, quien declaró a la policía que su mujer no asistía a dicho tratamiento.
Además Rojas acusó a la mujer de actuar con premeditación señalando que ésta fue a buscar a sus hijos antes del término de la jornada escolar, que trasladó el balón de gas desde el patio hasta el living de la casa y que dejó sentados a los niños expuestos a la emanación.
En virtud de los antecedentes, la jueza Sandra Rojas del Segundo Juzgado de Garantía de Santiago dejó a la mujer en prisión preventiva en el centro de orientación femenina, argumentando que se encontraba acreditado el delito y calificó a la mujer como "un peligro para la sociedad y para las víctimas".
Tras la decisión de la magistrada, la imputada se desmayó en la sala, por lo que los gendarmes debieron levantarla y sacarla de la sala.
Según indicó la fiscal Roja, la mujer arriesga desde 10 años de cárcel. En tanto, la defensora Calquin señaló que pedirá un examen psiquiátrico a la mujer, quien también habría sufrido violencia intrafamiliar por parte de su marido.