SANTIAGO.- La radicalización del paro de los funcionarios de Gendarmería fue rechazada categóricamente este lunes por el Gobierno, al asegurar que las medidas de presión "no se condicen" con los esfuerzos que se están haciendo para superar "un invierno que es difícil desde el punto de vista económico, del empleo y la salud".
La vocera de La Moneda, Carolina Tohá, fue la encargada de expresar la molestia del Ejecutivo por la movilización que hace doce días llevan a cabo dos agrupaciones de gendarmes, que no aceptaron la última propuesta del Gobierno sobre mejoras laborales.
A la salida de la tradicional reunión de los lunes con la Presidenta Michelle Bachelet, la secretaria de Estado afirmó que "prolongar esta movilización por más tiempo, lo único que está causando son daños a la población en un momento en que requerimos los servicios públicos funcionando".
Tohá agregó que esta movilización "no le hace bien al país y no va a ser efectiva para los intereses de los gendarmes", por lo que los llamó "a terminar con ella y confiar en el debate parlamentario, porque es ahí donde debe transcurrir la discusión".
Al respecto, reiteró que existe un proyecto de ley en el Parlamento que el Gobierno considera "sin precedentes en materia de reforzamiento del personal y de mejoramiento de las condiciones de trabajo" de los gendarmes.
La ministra insistió además en que "no es adecuado" que a estas acciones de presión se sumen los funcionarios fiscales. "Aquí se ha hecho un esfuerzo muy grande y la enorme mayoría de las peticiones planteadas por los gendarmes han sido acogidas", concluyó.