SAN ANTONIO.- Un contrabando de 45 mil cartones de cigarrillos quedó al descubierto en el puerto de San Antonio, luego de que personal del Servicio Nacional de Aduanas desconsolidara un contenedor procedente de Estados Unidos —destinado a un importador de Santiago—, que había llegado al país bajo la declaración de cargamento de cintas adhesivas. La mercancía fue avaluada en 500 millones de pesos.
No obstante que el contenedor había llegado el fin de semana pasado al puerto local, ningún representante del importador se apersonó para su retiro, provocando las sospechas del personal de fiscalización aduanera.
La carga fue sometida a una inspección con el nuevo escáner móvil de contenedores —que entró recientemente en operaciones en San Antonio—, reafirmando las dudas sobre el delito de contrabando.
Al abrirse el contenedor, se descubrió que en primera línea efectivamente había cintas adhesivas, pero el resto de la carga estaba constituida por cartones de cigarrillos de diversas marcas, entre ellas Pick, Silver, Flamingo, Silver Light y Nashville, que se comercializan ilegalmente en distintas ciudades del país.
En el operativo tomó parte la perra "Pepa", el primer can adiestrado por el Servicio Nacional de Aduanas para la detección de cigarrillos, además de cocaína, marihuana, LSD y heroína.
Los antecedentes del contrabando fueron puestos en la tarde del viernes a disposición del fiscal de San Antonio, para continuar con la investigación del caso y la ubicación del destinatario de la carga.