El ministro se mostró dispuesto a que la subvención general crezca del 5% al 7% anual o se aumente de 10 a 15 años el plazo para terminar con el copago.
El MercurioSANTIAGO.- Uno de los aspectos que ha sido más cuestionado de la reforma educacional que impulsa el Ejecutivo es que la subvención del Estado no alcanzaría a cubrir el aporte que hacen las familias en los colegios que cobran el más alto copago ($ 84 mil).
El ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, intentó despejar los temores sobre ese punto y aseguró que no se terminará con el copago en los colegios hasta que el Estado logre suplirlo completamente. "No vamos a retirar el financiamiento compartido hasta que logremos reemplazar íntegramente incluso las más altas cuotas", afirmó.
Para eso, el ministro se mostró abierto a estudiar distintas opciones para que se pueda suplir el copago en todos los colegios. Entre éstas mencionó que la subvención general, que crece un 5% anual, se incremente en un 7%, o que se aumente de 10 a 15 años el plazo para que se termine el copago.
"Tenemos la plena disponibilidad a explorar cualquiera de los dos caminos, porque no queremos que se vean perjudicados los recursos reales de ningún colegio subvencionado, incluyendo los de más alto copago", afirmó.
En esa línea, la autoridad reafirmó que están abiertos a corregir algunos mecanismos de la reforma educacional, aunque sin alterar sus principios, que son terminar con el lucro y la segregación en el sistema escolar.
"Si hemos errado en algunos mecanismos concretos de lo que estamos proponiendo, estamos más que abiertos al diálogo para corregirlos, pero para corregir mecanismos, porque no cesaremos en nuestro intento de lograr una educación inclusiva y de calidad para todos", afirmó.
El ministro expuso los principales lineamientos de la reforma educacional ante sostenedores agrupados en la Conferencia de Religiosas y Religiosos de Chile (Conferre). En la oportunidad, destacó que "la educación religiosa en este país ha sido un faro de luz de lo que es realmente una educación vocacional, no guiada por criterios de mercado".
En su exposición, también afirmó que el sistema educacional chileno "está organizado sobre bases débiles y equivocadas". "Si se organiza la educación sobre la base de la búsqueda del lucro, se permite la selección o discriminación, y que las familias sean sujetas a copago, vamos a tener rápidamente una educación completamente segregada", sostuvo.
Por eso, dijo que es imperioso reformar "entre todos" el actual sistema educacional y subrayó que el objetivo de la reforma es "sacar (del sistema educacional) los incentivos de mercado, que nos llevan a la segregación, y reemplazarlos por la solidaridad, la cooperación y la inclusión".