Eyzaguirre dijo que la reforma educacional obliga a lograr "consensos importantes", pero sin dejar de lado sus principios.
El MercurioSANTIAGO.- Luego de las críticas que surgieron por el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y la Alianza por la reforma tributaria, el ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, dijo entender la "animadversión" que existe hacia la llamada "política de los consensos", pero aseguró que en la reforma educacional existe un límite que es "intransable".
"La animadversión en contra de la política de los consensos se genera en una cierta sensación de que en el pasado los consensos llevaron a renuncios importantes en lo que se había planteado. Yo estoy disponible para los consensos, siempre que no me lleven a renuncios", afirmó el ministro en entrevista con radio Duna.
Explicó que la naturaleza de los cambios que se pretenden impulsar en educación "obliga a que sea con consensos importantes". No obstante, dijo que hay un "límite intransable", y es que la educación es un derecho y no una mercancía, por lo que es imprescindible eliminar el lucro, el copago y la selección, y la educación debe ser inclusiva y no segmentar por grupo socioeconómico o capital cultural de los padres.
En cambio, señaló que "los ritmos, la cantidad de recursos, el cómo se hace, el mecanismo A o B, son todos conversables".
Consultado sobre quienes pretenden imponer posturas más radicales en la reforma educacional, como estatizar la educación, el ministro sostuvo que " no voy a hacer una política educacional al gusto de la calle (...) no voy a estar doblándome frente a aquéllos que imponen un derrotero que nada tiene que ver con la promesa que la Presidenta le hizo al país".
El ministro Nicolás Eyzaguirre firmó esta jornada el Acta de Constitución que crea la Comisión Ejecutiva de la nueva Universidad Estatal de O'Higgins.
La comisión, que será presidida por el ex rector de la Universidad de Chile, Luis Riveros, y conformada por otros 32 actores de la región, deberá definir los estatutos y las características de la nueva universidad, que luego se plasmarán en un decreto. Para eso sus integrantes deberán dialogar con distintos representantes de la zona.
El ministro sostuvo que el diálogo para conformar la nueva universidad no será excluyente, sino que "va incluir a todos los habitantes de la región". No obstante, subrayó que "la participación requiere responsabilidad" y llamó a región a "sobreponerse a sus diferencias y construir algo común para vuestros hijos".
"Es necesario que cada uno se ponga al servicio del conjunto. Si todos empezamos a tironear, el único perjudicado va a ser la Región de O'Higgins", afirmó.
Respecto de dónde se ubicará la nueva universidad, dijo que "es una decisión de la comunidad, no centralista del Ejecutivo" y afirmó que "no hay ninguna localización prefigurada".
El ministro también afirmó que la nueva Universidad de O'Higgins debe ser "de excelencia" para que pueda cumplir efectivamente con su misión.
Durante su discurso, el ministro fue interrumpido por un grupo de manifestantes, que exigieron la renacionalización del cobre para financiar la educación gratuita.