Las autoridades universitarias exigen que los alumnos reconozcan su responsabilidad en los daños para poder retomar el diálogo.
UCSHSANTIAGO.- Los estudiantes de la Universidad Católica Silva Henríquez protagonizaron esta jornada una nueva toma de la casa central para protestar por el alza de aranceles que anunció la institución para 2015.
Según informó la universidad, unos 30 estudiantes encapuchados ingresaron esta madrugada al recinto, sacaron a los guardias y pusieron cadenas en los accesos.
Posteriormente, a las 8:00 horas, un grupo de funcionarios rompió las cadenas y llamó a Carabineros para efectuar el desalojo, proceso que terminó con siete estudiantes –4 hombres y 3 mujeres– detenidos.
A través de una declaración pública, las autoridades universitarias advirtieron que si los estudiantes se vuelven a tomar la universidad, se realizará el mismo procedimiento de hoy para retomar la normalidad de las actividades.
Los alumnos ocuparon por primera vez el plantel el 24 de noviembre y durante las semanas siguientes iniciaron un proceso de negociación con las autoridades, que no prosperó. Luego del anterior desalojo, ocurrido el lunes pasado, las autoridades universitarias denunciaron millonarios destrozos y robos en la casa central. Sin embargo, los estudiantes niegan su responsabilidad en ese hecho.
El vicerrector de administración y finanzas, Guillermo Escobar, sostuvo hoy que los destrozos superan los 80 millones de pesos. Entre los daños, se cuenta la pérdida de colecciones de libros, ruptura de mobiliario y violación de información, entre otros.
En la universidad piden a los estudiantes que reconozcan públicamente su responsabilidad en los hechos, como condición para retomar el diálogo.
El director de planificación y desarrollo, Patricio Guerrero, confirmó que siguen adelante los sumarios para ubicar a los responsables de los robos y destrozos que se habrían producido durante la toma. La rectoría también denunció el hecho a la PDI y a la Fiscalía.
En cuanto a las clases, la institución informó que no habrá "represalias académicas" tras las tomas y que ya está en marcha la recalendarización de actividades, por lo que el 10 de enero estará cerrado el semestre.
También afirman que es un grupo reducido, de no más de 30 personas, el que sigue con las protestas, mientras que la gran mayoría de los estudiantes está terminado su año académico con normalidad.