SANTIAGO.- Es gracias a la tecnología inalámbrica de tercera generación (3G) que los celulares pueden navegar por Internet, enviar fotos y videos, y transformarse en los llamados “smartphones” o teléfonos inteligentes.
De hecho, el término se hizo quizás algo más popular con el lanzamiento en junio del iPhone 3G, aparato que gracias a su atractivo diseño se transformó en el objeto de deseo de todos. Y sin querer, llevó al apogeo a las redes 3G en muchos países, Chile incluido, donde los dos operadores que lo traen hicieron grandes esfuerzos para ampliar sus redes y demostrar que se la podían con el teléfono de Apple.
Así también lo cree Erasmo Rojas, Director para América Latina y el Caribe de 3G Américas (www.3gamericas.com), organización encargada de fomentar la propagación de esta tecnología y sus redes. “El portafolio de dispositivos es muy variado”, dice y explica que esta tecnología permite acceso a Internet no sólo a través del computador, sino también para quienes buscan entretenimiento en sus celulares, en cualquier lugar.
“Los smartphones tienen una interfaz que ha llegado a acelerar el uso de estas redes de tercera generación. El iPhone, la Blackberry que introduce el Bold, o el G1 que funciona con Android. Estos teléfonos dan al usuario la idea de que ahora puede navegar y entretenerse adonde quiera que vaya”.
Diversas alternativas
Pero también existen otras opciones quizás más baratas, como los modem con conexión 3G, como los de la marca Huawei que se han comercializado mucho en Chile, que han dado paso a la banda ancha móvil, que se ha movido en un segmento de prepago que queda excluido generalmente de los smartphones.
“Además, ahora hay operadores en que el netbook o notebook viene con 3G incorporado, lo que lo hace mucho más sencillo para la persona. Esa es la tendencia que hemos visto en varios operadores”, dice Rojas.
El ejecutivo de 3G Americas también reconoce que el principal problema con los smartphones que utilizan redes de tercera generación es su precio, que apunta al segmento de pospago, donde casi de los 16 millones de usuarios que hay, casi un 75 por ciento es de prepago. “El objetivo inicial ha sido llegar a estos 4 millones de pospago, pero uno no se puede olvidar del resto, porque ahi esta la masa critica”.
Por eso, este año debería estar marcado por una baja de precios, “que los terminales bajen un poco más, que se ofrezca algo más económico que un iPhone o un Bold. Porque hay gente que necesita algo más sencillo, un celular normal 3G. Sin cámara ni GPS. Pero eso depende de cómo los operadores segmenten el mercado”.
3G es la abreviación de la tercera generación en telefonía móvil. Los servicios asociados a esta tecnología proporcionan la posibilidad de transferir voz y datos, como por ejemplo intercambio de email, descarga de programas y enviar mensajes de textos instantáneos, entre otras cosas.