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Google trata de calmar a la UE sobre derechos de publicación

El polémico proyecto "Google Books" encuentra varios detractores que temen un posible monopolio de la empresa en el terreno de los libros digitales.

07 de Septiembre de 2009 | 10:53 | Agencias

BRUSELAS.- El gigante de Internet Google llegó hoy hasta la Comisión Europea para defender su proyecto "Google Books" frente a los editores y autores europeos, muy reticentes a que el proyecto salga adelante. Al mismo tiempo, cinco organizaciones que representan a editores, bibliotecas y titulares de derechos de autor europeos manifestarona la Comisión su rechazo al acuerdo logrado por Google Books en Estados Unidos, como modelo para digitalizar libros en la Unión Europea.



Como parte de su proyecto de una biblioteca digital, Google planea vender a los lectores estadounidenses versiones de libros agotados cuyos derechos de publicación en Estados Unidos siguen vigentes. Bajo un acuerdo con autores y editoriales norteamericanas, el proyecto cubre todos los libros, a menos que el poseedor del derecho de publicación se oponga.
Ese acuerdo no se extiende a Europa y ha causado protestas de autores, editoriales y bibliotecas en el continente por diferentes razones.
Google trató de asegurarle a los poseedores de derechos de publicación en Europa que el acuerdo no infringirá sus derechos, diciendo que escribió a varias asociaciones nacionales de editores “para aclarar que los libros que están disponibles a la venta en Europa serán tratados como tales en el acuerdo”.
Eso busca calmar temores de que las versiones en inglés de libros publicados en otro idioma originalmente pudiera ser listada como agotada en Estados Unidos y vendida en la internet sin consentimiento explícito del poseedor de los derechos de publicación en Europa.
Google dijo que solamente pondría esos libros a disposición de los lectores estadounidenses “si es autorizado expresamente por los poseedores del derecho de publicación”.
Dijo además que pedirá a los representantes de autores y editores europeos que se integren a la junta del registro de derechos del proyecto, una organización independiente administrada por Google y la asociación de escritores y editores para colectar y distribuir los ingresos generados por Google Books.

El motor de búsqueda  el lunes que le dará concesiones a las casas editoriales europeas para tratar de calmar los temores sobre su proyecto Google Books, que busca colocar en la web numerosos títulos difíciles de encontrar.


Las obras a la venta en Europa pero que no se comercializan o se han agotado en Estados Unidos serán excluidas del acuerdo firmado el año pasado entre Google y los editores y autores estadounidenses, indicó una portavoz del gigante estadounidense.


Firmado en octubre de 2008 y a la espera de que sea validado por la justicia estadounidense, el acuerdo prevé el reparto entre Google y las editoriales de los beneficios de la venta de millones de libros en formato electrónico que, aunque todavía están sujetos a los derechos de autor, ya no se encuentran en el mercado.

Según el buscador, se trata del 70% de los libros publicados en el mundo.


"Los firmantes enviaron este fin de semana una carta a varias asociaciones nacionales de editores en Europa para precisar que los libros que estén disponibles en el mercado europeo serán considerados comercialmente disponibles" en Estados Unidos, indicó Google en un comunicado.

Estas obras "sólo podrán ser propuestas a los usuarios estadounidenses (de Google) con la autorización expresa de los detentores de derechos", según la nota, que confirma una información divulgada el lunes por el Financial Times.


Férrea oposición

Por otro lado, la plataforma ICOMP (Initiative for a Competitive Online Marketplace), creada este año impulsada por Microsoft, señaló en un comunicado que ese acuerdo es “inaceptable en su forma actual,” ya que podría conducir a un “monopolio de facto”.

Esta declaración se produce en el día en que la Comisión ha organizado una audiencia informativa para debatir las posibles repercusiones del proyecto de Google, que ya ha llegado a un acuerdo con los editores y autores estadounidenses para que reciban el 63 por ciento de los beneficios que suponga la digitalización de sus obras.

Según el consejero legal de ICOMP David Wood, hay un “verdadero deseo de que lograr soluciones, aunque el acuerdo propuesto no es el enfoque adecuado”.


En su opinión, es necesario alcanzar soluciones “claras e inteligibles que se opongan a lo complejo y opaco,” que reconozcan un equilibrio entre los consumidores y los titulares de los derechos de autor y que promuevan la competencia y los servicios en línea.

"Tal y como están las cosas ahora, el acuerdo propuesto creará un monopolio de facto para el acceso digital a millones de obras”, indicó.

ICOMP también consideró que “no deberíamos dejar que una única entidad estadounidense dicte un modelo internacional de registrar los derechos”.

Por ello, las organizaciones que integran esta plataforma pidieron a la Comisión Europea que traslade sus preocupaciones al Gobierno y a los tribunales de Estados Unidos.