LONDRES.- Las nuevas tecnologías, que posibilitan los contadores inteligentes y las teleconferencias, podrían reducir las emisiones atmosféricas de CO2 hasta un 20 por ciento, según el nuevo presidente de la petrolera británica BP, el sueco Carl-Henric Svanberg.
Ese tipo de tecnologías, entre las que también incluye las redes eléctricas inteligentes, podrían tener un papel muy importante en la lucha contra el calentamiento del planeta al reducir el despilfarro energético y los viajes en distintos medios de transporte.
"El PIB mundial va a triplicarse de aquí al año 2050 y si seguimos al ritmo actual, eso significará tres veces nuestro consumo energético y también el triple de las emisiones de CO2 actuales", afirma Svanberg en una entrevista con el diario The Times.
"No podemos seguir viviendo como hasta ahora y multiplicarlo todo por tres. Hay que encontrar maneras más inteligentes de hacer las cosas", agrega el empresario, que seguirá hasta final de año al frente de la compañía sueca de telecomunicaciones Ericsson.
Según Svanberg, una de las cosas que pueden ayudar a reducir el consumo es la instalación en cada hogar de contadores inteligentes que midan en tiempo real la energía que se gasta.
Svanberg dijo también que las teleconferencias y el teletrabajo podrían contribuir a una importante reducción de los viajes por avión, tren o carretera.
"Seguimos viajando por el mundo para reuniones...pero se pueden sustituir muchas de ellas con teleconferencias", explicó.
Las declaraciones del presidente de BP sobre posibles ahorros domésticos de energía coinciden con el anuncio del Gobierno británico de un plan por el equivalente de 9.900 millones de euros para introducir contadores inteligentes en los 26 millones de hogares británicos de aquí al año 2020.
Los nuevos contadores permitirán a las compañías eléctricas mejorar su eficiencia energética mediante acuerdos con los consumidores para abaratar la energía consumida a determinadas horas del día, similares a los que ofrecen ahora las compañías telefónicas.
Se recompensará, por ejemplo, a los ciudadanos que usen sus lavaplatos y lavadoras durante la noche, cuando el consumo eléctrico es mucho menor, algo que permitirá de paso reducir el número de centrales eléctricas necesarias en ese país.