Viña 2000: A*Teens enloqueció a quinceañeros, pero no a la crítica

Una vez sobre el escenario de la Quinta Vergara, la pobre calidad de las interpretaciones del cuarteto sueco se percibió de inmediato, lo que sin duda pasó desapercibido para su incondicional público que pudo ver por cerca de 45 minutos su show.

17 de Febrero de 2000 | 13:09 | DPA
VIÑA DEL MAR.- La locura quinceañera y gran expectación periodística que desató desde su llegada al país el cuarteto sueco A*Teens, que parecía ser una de las mejores "cartas" del Festival Internacional de Viña del Mar, quedó sin fundamentos anoche al presenciar a los cuatro adolescentes cantando sobre música pregrabada y sin buenas condiciones vocales para hacerlo.

El público, adolescente en su mayoría, llegó desde temprano a la Quinta Vergara sin dejar de contar las horas para ver al grupo "sucesor" de los legendarios y desaparecidos ABBA, que les prometía una noche de desenfreno y la oportunidad para corear con ellos sus éxitos como "Mamma mía" o "Super Trouper".

Una vez sobre el escenario de la Quinta Vergara, la pobre calidad de sus interpretaciones se percibió de inmediato. Estaban muy lejos de lo que mostraban en sus video clips, pero sin duda eso pasó desapercibido para un incondicional público quinceañero que pudo ver por cerca de 45 minutos el show del cuarteto sueco.

Provistos de coordinadas coreografías los A*Teens no pararon de correr sobre el primer escenario latinoamericano en el que se presentaban, respaldados por los dos millones de copias vendidas en todo el mundo del álbum "Abba Generation".

Las dos canciones en español que habían prometido cantar, nunca llegaron. Según la crítica especializada, la poca o nada pronunciación en español, ponía en riesgo que se aventuraran cantando en un idioma que escasamente pronunciaban.

Las pistas pregrabadas sobre las que cantaron no pasaron desapercibidas, a lo que se agregó fallas en sonido que opacaron la actuación de los cuatro adolescentes.

Cantaron, bailaron y hasta se dieron el "gusto" de fotografiar al público de la Quinta Vergara que ellos mismos definieron como "entretenido" y "cool", comparándolo con los fans europeos.

Incluso, "trataron" de conversar con los espectadores, ayudados por frases previamente escritas que no lograron pronuciar adecuadamente.

A sus admiradores los "enloquecieron", mientras que al resto no los logró impresionar.

A pesar de esto, los gritos de sus fans pidiendo el símbolo del festival para el cuarteto sueco, la Gaviota de plata, se impusieron dándoles así el añorado trofeo que el público festivalero, llamado el "monstruo", sólo entrega a los mejores.

Las actuaciones del dominicano Juan Luis Guerra, quien se impuso como el mejor de la noche- y del grupo puertorriqueño Fulanito hicieron bailar a toda la Quinta Vergara en la noche inaugural de la versión número 41 del certamen internacional.
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