Las réplicas de la Gaviota de Oro a Coco Legrand

Al volver a la Quinta Vergara después de 20 años de retiro voluntario de ese escenario, el humorista obtuvo la segunda Gaviota de Oro que se ha entregado en la historia del festival. (La primera fue para Ricardo Arjona, el año pasado).

22 de Febrero de 2000 | 00:54 | El Mercurio
Segundo en el Rating: Un promedio de 57.9 puntos alcanzó la actuación del humorista, lo que lo deja segundo en el ranking festivalero medido hasta la noche del domingo. En un minuto llegó a marcar 61 puntos -al igual que Alvaro Salas en la noche inaugural- y durante 20 minutos se mantuvo constante en los 60, lo que es inusual en materia de sintonía. En rating general promedio, Salas sigue en la punta con 58.9 puntos, en el tercer lugar empatan Sandy y Daniel Muñoz (57.4) y luego se ubica Memo Bunke con 53.3 puntos.

La Reacción de Vodanovic: "No Me Sentí Aludido con el Chiste". Al hablar de la generación a la que pertenece, Legrand, en su rutina, dijo que en ella también están "algunos animadores que sufrían de otitis testicularis. Es decir, escuchaban lo que decía el pueblo, pero se hacían los huevones". Todos miraron a Vodanovic, a quien el humorista siempre culpó de no dejarlo regresar al escenario en 1980 mientras el público pedía un bis.

"En ningún momento me sentí aludido", dijo ayer el animador. "No tomé ninguna decisión en esa oportunidad. La tomó otra persona. Además, durante todos estos años él ha ido a muchos programas que he hecho. Y ningún problema. Lo considero un gran amigo y un gran artista. No tengo nada de qué reconciliarme".

El Juicio del Hijo: Alejandro González hijo, vistiendo de impecable uniforme negro, el tradicional de los recién egresados de la Escuela Naval, estaba la noche del domingo en la Quinta Vergara. "Es súper rico que tu papá sea querido por toda la gente. No puedo explicar lo que pasa por mi cabeza y por mi corazón. Sólo me siento agradecido por tener un padre así".

"No seguí la carrera de mi papá porque somos distintos. El ve las cosas de otra manera. Pero de alguna forma sí la seguí, porque ésta para mí, al igual como el humorismo para él, es la carrera del corazón".

"Cuando supieron que era hijo de Coco Legrand, en la Escuela Naval me pedían que contara chistes. Pero cuando cuando se dieron cuenta de que era muy malo, me cortaron al tiro. Sí tengo de él el empeño para hacer las cosas, la alegría, el corazón".

La Decisión de Legrand: "No Estoy Capacitado para los Grandes Públicos". La actuación del domingo le dejó algunas enseñanzas al humorista. O la ratificación de ellas. "Hay que tener una concentración tremenda para enfrentar a un público como éste. Pero el gran recibimiento de la gente me quebró absolutamente. De ahí para adelante no tuve control de mí. No sabía si lo estaba haciendo bien o mal. Ese silencio de la gente. Me alegró, pero no sabía qué significaba. Después entendí que era respeto, cariño, amor. En todo caso, no trabajé con la profundidad que debía. Y eso demuestra que no estoy capacitado para los grandes públicos. Tampoco para recibir tantas emociones".

"Me voy feliz. Seguiré trabajando un corto tiempo en TV y el resto del tiempo lo dedicaré al teatro. Me toca reposo. Va quedando poquito. Me estoy haciendo escaso. Quizás yo sea un estímulo para los nuevos humoristas. Quizás sea una marca, un sello. No sólo dejo 30 años de oficio. También un teatro, discos, CDs, cassettes, videos. Todo mi trabajo está a disposición de quien quiera escucharlo, verlo, analizarlo".

El Chiste que No Contó: "El año 1972 salí al escenario después de Julio Iglesias. Han pasado 28 años y me toca salir detrás de su hijo Enrique. En un momento pensé salir y decir (pone acento español): "Os quiero, os amo, os adoro. ¿Cómo han encontrado al nene?" Pero después dije no. Pastelero a tus pasteles".
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