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MUNICH.- El papel de favorito que Francia heredó de Brasil tras eliminarlos de la Copa del Mundo, fue reafirmado esta tarde con un triunfo escueto por 1-0 sobre Portugal, lo que dejó al conjunto galo como contrincante de Italia en la gran final del próximo domingo en Berlín.
Sin brillar como en el partido ante los brasileños, esta vez el equipo de Raymond Domenech demostró otra característica que eleva sus chances de convertirse en el próximo campeón del mundo: es capaz de sostener un resultado.
No fue una tarde mágica de Zinedine Zidane o Thierry Henry, pese al positivo aporte de ambos especialmente en la primera etapa, sino que fue el partido donde lucieron los otros pilares del conjunto galo, como la zaga formada por Lilian Thuram y William Gallas, además del siempre eficiente trabajo de Patrick Vieira en la mitad.
Los portugueses dominaron la posesión del balón desde el primer minuto, aunque su problema fue qué hacer con él. Un Luis Figo intermitente no fue la solución, ni tampoco la fugaces apiriciones de Maniche, ni menos el egoísmo extremo de Cristiano Ronaldo, especialista en intentar disparos entre tres o cuatro rivales.
Francia fue mucho más mecánica en su funcionamiento y su estilo directo le dio frutos a los 31 minutos, cuando un enganche de Henry provocó uno de los pocos errores del zaguero Ricardo Carvalho en este Mundial. Penal de esos no intencionales, pero correctamente sancionado, y que Zinedine Zidane convirtió en gol acariciando el balón a la derecha del portero. Inalcanzable, incluso para un especialista como Ricardo, que voló al lugar correcto.
La segunda etapa fue intermitente, con varios pasajes definitivamente bordeando los bostezos. Portugal careció de ideas e incluso su característico empuje aguerrido, lo que además derivó en uno de los partidos más limpios del Mundial (sólo dos tarjetas y 29 faltas en todo el cotejo).
Centros fáciles para Barthez y los disparos "imposibles" de Cristiano Ronaldo entre tres rivales, fueron las alternativas para un equipo que tampoco en el banco de suplente encontró soluciones.
La única chance clara se dio por un error de Barthez, a quien se le resbaló el balón tras un tiro libre de Ronaldo que Figo no pudo concretar, elevando su cabezazo por sobre el travesaño.
Ni siquiera en la recta final y en los descuentos, cuando incluso el portero Ricardo viajaba al área rival para participar de los tiros de esquina, Francia volvió a pisar el acelerador para liquidar el cotejo, jugando con una frialdad sorprendente que, en instancias como estas, marca diferencias.
Los galos ahora se concentran en Italia, el último escollo que los separa de un sueño que a principios del Mundial muy pocos daban como posible: conseguir su segunda Copa del Mundo en menos de ocho años. Zidane y compañía han hecho que la ilusión se transforme algo más tangible, en un objetivo a sólo un paso de distancia.
Ficha del partido
Portugal: Ricardo; Miguel (62'Paulo Ferreira), Fernando Meira, Ricardo Carvalho, Nuno Valente; Costinha (75'Hélder Postiga), Maniche; Figo, Deco, Cristiano Ronaldo; Pauleta (68'Simao). DT-Luiz Felipe Scolari
Francia: Barthez; Sagnol, Thuram, Gallas, Abidal; Vieira, Makelele - Ribéry (72'Govou), Zidane, Malouda (69'Wiltord); Henry (85'Saha). DT-Raymond Domenech
Gol: 33'Zinedine Zidane 0-1 (penal).
Árbitro: Jorge Larrionda (Uruguay).
Tarjetas amarillas: Ricardo Carvalho (Portugal); Saha (Francia).