La idea es que en 2030 Opel se convierta en una marca ciento por ciento de vehículos eléctricos.
A comienzos de año la industria automovilística mundial se remecía por la noticia de que Opel/Vauxhall dejarían de pertenecer a General Motor y pasarían a formar parte de la familia de marcas de grupo PSA Peugeot-Citroën.
Pues el periodo de adquisición ha llegado a su fin y ahora deberían comenzar los cambios. El objetivo que tiene el conjunto francés es volver a generar un flujo positivo para 2020 del 2% y de 6% para 2026.
"Hoy en día estamos asistiendo al nacimiento de un verdadero campeón de Europa. Vamos a ayudar a Opel y Vauxhall a convertirse en marcas rentables y que aspiren a establecer nuevos puntos de referencia para la industria. Vamos a liberar el potencial de estas marcas icónicas y liberar el enorme potencial de su talento en su lugar. Opel seguirá siendo alemán, y Vauxhall permanecerá británica. Ellas son un ajuste perfecto con nuestra actual cartera de marcas francesas Peugeot, Citroën y DS Automobiles", expresó Carlos Tavares, presidente de grupo PSA.
Incluso, el grupo PSA ya figura en Europa en el periodo del primer semestre con una cuota del mercado del 17%.
Dentro de los propósitos que tiene el conjunto, se ha hablado de que Opel llegue a transformarse en una firma ciento por ciento de vehículos eléctricos para 2030.