Los avanzados sistemas de asistencia a la conducción (ADAS por sus siglas en inglés) se han ido incorporando cada vez más a los vehículos de línea para mejorar la seguridad vial. Sin embargo, un reciente estudio publicado por ScienceDirect plantea que el control de velocidad crucero, tanto el estándar como el adaptativo, podría aumentar el riesgo de accidentes en lugar de reducirlo.
El estudio fue realizado por científicos de Países Bajos ante la decisión de algunos mercados, como los de Europa, de hacer obligatorio el uso de sistemas como el asistente de mantenimiento de carril (LKA), el frenado automático de emergencia (AEB) y el monitoreo del conductor (DMS).
Según el análisis, el LKA es la herramienta más eficiente al reducir los accidentes en un 19,1%, seguido por el DMS con un 14% y el AEB con el 10,7%.
Pese a ello, la investigación reveló una estadística preocupante ya que el control de velocidad crucero tradicional aumenta el riesgo de accidentes en un 12%, mientras que la versión adaptativa lo hace en un 8%.
Según explican los responsables del estudio, esto se debe en gran medida a que estos sistemas pueden generar una falsa sensación de seguridad en los conductores, quienes relajan su nivel de atención al volante. Finalmente, añade el reporte, al delegar la aceleración y frenado al vehículo, se reduce la concentración, lo que podría derivar en errores de juicio y accidentes.
La investigación añade que a pesar de que los ADAS representan un avance hacia una conducción 100% autónoma, advierten que la supervisión constante del conductor sigue siendo fundamental.
En la actualidad, agrega una nota de motor.es, la mayoría de los automóviles equipados con estas tecnologías se encuentran en el nivel 2 de automatización, lo que implica que la atención del conductor sigue siendo imprescindible, ya que la conducción autónoma (nivel 4) aún no está desarrollada.